Panamá registra una tasa de desempleo de 10.4% y cerca de 785 mil personas en la informalidad, lo que representa prácticamente 1 de cada 2 trabajadores, reflejando la magnitud del desafío laboral en el país.
Ante este escenario, el presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Aurelio Barría Pino, señaló que “el empleo sigue siendo uno de los temas más urgentes del país, no solo por su impacto en la economía, sino por lo que significa para la estabilidad de las familias panameñas”. Añadió que “la propia percepción ciudadana lo confirma: conseguir trabajo continúa entre las principales preocupaciones nacionales”.

Barría Pino indicó que “los datos son claros” y que estas cifras “definen la magnitud del desafío y la urgencia de actuar con enfoque”.
El dirigente gremial explicó que “el empleo no se genera en el vacío” y que depende directamente del dinamismo de los sectores productivos.
En ese sentido, mencionó que “la construcción, el Canal, la minería, el turismo y el comercio siguen siendo los principales motores de ocupación”, y que “cuando estos sectores avanzan, el empleo crece; cuando se frenan, el empleo se resiente”.
Asimismo, sostuvo que “hablar de empleo es hablar de inversión, de ejecución y de crecimiento del sector privado”, al considerar que “no hay empleo sostenible sin empresas que inviertan, operen y se expandan”. Añadió que “dinamizar la economía es, en la práctica, la política más efectiva de generación de empleo”.

Barría Pino también advirtió que “jóvenes y mujeres enfrentan mayores barreras para acceder al empleo formal”, debido a que “la falta de experiencia y las brechas estructurales siguen limitando su inserción”. En ese sentido, subrayó que “el problema no es solo la falta de empleo, sino la dificultad de acceder a él”.
Sobre las soluciones, señaló que “no basta con generar plazas; hay que habilitar el acceso”, y destacó que “la Ley de Pasantías apunta en la dirección correcta porque ataca directamente esa brecha: conecta la formación con la experiencia laboral real”. Añadió que “su valor está en transformar la primera oportunidad en una puerta de entrada, no en un obstáculo”.
Sin embargo, advirtió que “su éxito no está garantizado por la ley en sí misma, sino por su ejecución”, la cual “requiere compromiso empresarial y una coordinación efectiva con el Ministerio de Trabajo”.
Afirmó que “desde la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá estamos asumiendo ese rol: impulsar su implementación, promover buenas prácticas y convertir esta herramienta en oportunidades reales”, y agregó que “ya estamos trabajando activamente en ello”.
Barría Pino sostuvo que “Panamá enfrenta un reto laboral importante, pero también tiene las bases para superarlo”, al tiempo que reiteró que “la clave ahora es ejecución”.
Insistió en que “el empleo formal no se resuelve con medidas aisladas, sino con acciones coordinadas que conviertan el crecimiento económico en oportunidades concretas”.

