La Cámara Minera aseguró en un comunicado que “tristemente” el Gobierno, que puso un plazo para que Minera Panamá firme un nuevo contrato, envía un mensaje a la comunidad internacional “de que en Panamá hay inclinaciones hacia una expropiación de la inversión privada”.
“Emplazar con amenazas y presiones a la mayor inversión privada en la historia del país -que acumulada hoy alcanza los $10 mil millones- es un golpe nefasto para la reputación y credibilidad de la Nación, porque es también un mensaje inequívoco de que en Panamá no se puede confiar para hacer un negocio e invertir”, señala el comunicado de este lunes 12 de diciembre.
Por ello, exhortó al Gobierno a “reorientar” el manejo de las negociaciones del nuevo contrato de operación de la mina Cobre Panamá, sin estar “presionando con plazos fatales” y haciendo “anuncios incomprensibles” de que procedería con medidas alternas si la empresa no firma el acuerdo.

Esta reacción de la Cámara se produce días después de que el Gobierno lanzara un ultimátum a la filial de la minera canadiense que de no firmar el nuevo contrato a más tardar el 14 de diciembre, tomaría acciones alternas para continuar con la operación del proyecto minero que entre enero y septiembre de 2022 generó 2 mil 285 millones de dólares en ventas, cifra que se ubica en un 2% por debajo de las registradas en igual periodo de 2021.
La empresa informó este lunes en un comunicado que continúa trabajando con el Ministerio de Economía y Finanzas para llegar “a un acuerdo justo y equitativo” para asegurar la continua operación de la mina Cobre Panamá antes de la fecha impuesta por el Gobierno.

