El Canal de Panamá se prepara para enfrentar otra temporada seca con las previsiones del fenómeno Super Niño que le imprimirá presión a los lagos que surten la vía interoceánica y suministra agua para la población.
Ilya Espino de Marotta, subadministradora de la Autoridad del Canal, reveló que para seguir con las medidas de ahorro y mitigación, se anticipa otra reducción en el calado para embarcaciones Neopanamax, que colocaría la capacidad a 44 pies (13.41 metros) entre abril y mayo del 2027.
Desde el 3 de julio de este año, el calado se ubica en 49.5 pies (15.09 metros) mientras que en condiciones normales en las esclusas del Canal ampliado esta medida es de 50 pies, equivalente a 15.24 metros.
“Estamos anticipando que para el verano del 27, de abril a mayo, llegaremos a un calado de 44 pies basado en el nivel de tránsito que estamos viendo y los pronósticos de lluvia. Pero, en este momento no estamos previendo reducción de tránsito, nada más reducción de calado”, dijo Marotta.
Además, se contempla que el calado se reduzca este mismo mes por segunda vez a 49 pies a partir del 24 de julio y posteriormente está previsto un nuevo ajuste hacia la baja a 48.5 pies o 14.78 metros desde el 15 de agosto de este año.
La subadministradora explicó que en junio se registrpo un volumen de lluvias que estuvo 17% por debajo del promedio, lo que ha llevado al Canal a reforzar sus medidas operativas y a prepararse para un eventual escenario similar al de 2023 cuando por varios meses no solo se redujo el calado, sino también el tránsito.

Sostuvo que con este escenario el proyecto de embalse de río Indio es urgente para asegurar la disponibilidad de agua y evitar que la variabilidad climática vuelva a comprometer la operación de la vía interoceánica, aunque reconoció que la presa requerirá cerca de cuatro años de construcción, además del tiempo necesario para llenar el lago artificial.
La subadministradora indicó que la crisis en el estrecho de Ormuz ha generado un aumento significativo en los tránsitos por el Canal, por encima de los niveles habituales.

Sin embargo, advirtió que ese mayor movimiento coincide con la falta de lluvias y obliga a la ACP a anticipar restricciones de calado para reducir el impacto sobre la industria, mientras se evalúa cómo evolucionarán las precipitaciones durante los próximos meses.
Durante una rueda de prensa por la conmemoración de los diez años de la inauguración de la ampliación, el Canal destacó que la obra permitió preservar la competitividad de la ruta, atender las nuevas demandas del comercio marítimo y consolidar a Panamá como una plataforma logística confiable.
Las autoridades resaltaron además que el proyecto dejó experiencia en la ejecución de obras complejas, financiamiento, contratación y manejo de arbitrajes, capacidades que ahora buscan aplicar en los nuevos proyectos estratégicos de la vía.

