La cartera de crédito de la banca comercial tuvo un crecimiento de 5%, en su comparación interanual, alcanzando un saldo de $60,047 millones, al cierre del mes de agosto de 2023.
Esto implicó crecimientos positivos en todos los segmentos y también la primera vez que el portafolio de créditos supera los $60,000 millones, de acuerdo con los cálculos que realiza la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP).
Lo anterior sugiere que la banca comercial continúa con un ritmo de recuperación en la concesión de créditos, a pesar del aumento en las tasas de interés, cuyo incremento sigue centrado en el componente corporativo, indicó el ente regular en su informe mensual.
En el análisis resulta importante destacar que ese crecimiento de 5% está impulsado por el aumento del crédito al sector público (57.6%), aunque en cuestiones de representatividad los préstamos a entidades de Gobierno tienen un menor peso que los otorgados al sector productivo y a las personas.
Composición de la cartera
Del total de la cartera de crédito, los préstamos al sector privado acumulan un saldo de $57,955.9 millones, lo que significa que este pedazo del pastel representa el 96.5% del mercado.
Los préstamos al sector privado reportaban a agosto de 2023 un incremento general de 3.8%. comparado con el mismo mes de 2022. Pasaron de $55,838.2 millones a $57,955.9 millones.
En este sector se incluyen los saldos de los créditos otorgados a la agricultura, ganadería, pesca, comercio, industria, el sector construcción y los préstamos a personas, por citar algunos renglones.
En tanto, los préstamos que la banca comercial otorga al sector público totalizan apenas $2,091.4 millones, pero este segmento creció en $764.7 millones en un año, lo que fue igual a 57.6%.

El economista Carlos Araúz hizo referencia a este comportamiento, al indicar que el crédito en ambientes inciertos se puede tornar mucho más “cobarde”.
Todo está vinculado al riesgo, y los bancos están siendo cautelosos y evalúan los desafíos de cada industria antes de conceder préstamos, dijo.
Por otro lado, muchos negocios se han estado enfocando en reducir costos y reactivar todas sus líneas de producción y servicio, lo que no necesariamente implica la solicitud de más préstamos para crecer por encima de los niveles que reportaban antes de la covid-19.
En este contexto, el Gobierno puede resultar un buen pagador y tiene sentido la concentración del crecimiento de la cartera, indicó Araúz.
“Lo que no podemos deducir es que el crecimiento del crédito es directamente proporcional a una mejoría económica de todos los sectores. Existe una desviación provocada por el apetito de riesgo, disminuido por la compleja situación del sector productivo en general y más aún con el costo del crédito”, mencionó el especialista.
Créditos nuevos
Con relación a las solicitudes y desembolsos de créditos nuevos en lo que va del año, la SBP observa un crecimiento positivo, siendo la banca oficial la principal impulsora de esta dinámica.
Hasta agosto de 2023, los créditos nuevos acumulados alcanzaron $14,785 millones, representando un aumento del 11.8% en comparación con el mismo período del año anterior.
Por tipo de banca, el componente de banca oficial tiene una participación dominante en la emisión de créditos nuevos.

En su informe mensual, la SBP también mencionó la calidad de la cartera del Centro Bancario Internacional al mes de agosto, la cual registran una ratio de mora de 4.1%, del cual el 1.6% está representado por créditos cuyos atrasos son a más de 30 días, mientras que los créditos con atrasos a más de 90 días representan 2.5%.
“Este comportamiento refleja un mayor porcentaje de atrasos, si lo comparamos con los períodos previos a pandemia”, precisó el organismo supervisor, quien agregó que será fundamental tener en cuenta que, aunque las reservas y garantías actuales brindan cierto nivel de mitigación para los riesgos asociados al deterioro de los préstamos, su evolución requiere una vigilancia cercana.

