Las economías de América Latina y el Caribe continuarán este año registrando un bajo ritmo de crecimiento en medio de un panorama global lleno de incertidumbre financiera, presiones inflacionarias y desaceleración del producto interno bruto (PIB), alertó este jueves la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) al presentar nuevas estimaciones para la región.
El organismo estima que las economías de la región crecerán este año apenas 1.2% luego de que había proyectado un crecimiento de 1.3% para 2023 en los cálculos presentados en diciembre del año pasado.
En el caso de Panamá, la Cepal revisó levemente hacia el alza la estimación de crecimiento para este año para ubicarla en 4.6% el PIB, desde la última proyección que hizo el organismo de 4.2%. Junto con Panamá, República Dominicana también crecerá 4.6% según la estimación de la Cepal.
“Las economías de América Latina y el Caribe enfrentan en 2023 un complejo escenario externo, marcado por bajo crecimiento en la actividad económica y del comercio mundial. Adicionalmente, a las alzas experimentadas por las tasas de interés a nivel mundial se agregaron las turbulencias financieras observadas a comienzos de marzo lo que ha acentuado la incertidumbre y volatilidad de los mercados financieros”, advirtió la Cepal.
Indica el organismo que aunque se han desacelerado las presiones inflacionarias, cabe esperar que las tasas de política monetaria permanezcan altas a lo largo del 2023 en las principales economías desarrolladas.
Comportamiento por subregiones
La Cepal estima que todas las subregiones evidenciarían menor crecimiento este año en comparación con 2022.
Se calcula que América del Sur crecerá 0.6% en 2023 (3.8% en 2022), el grupo conformado por Centroamérica y México lo hará en 2% (en comparación con el 3.5% en 2022) y el Caribe (sin incluir Guyana) crecerá 3.5% (en comparación con 5.8% de 2022).

El organismo señala en un comunicado que la subregión de América del Sur se verá afectada por la baja en los precios de los productos básicos y por las restricciones al espacio que la política doméstica tiene para apuntalar la actividad. La alta inflación ha impactado los ingresos reales y está teniendo efectos sobre el consumo privado y la inversión en los países.
Por su parte la desaceleración esperada para las economías del Caribe este año, se debe a que la inflación ha impactado tanto los ingresos reales, y con ello el consumo. “Se han impactado los costos de producción, con un efecto negativo en la competitividad de las exportaciones tanto de bienes como de turismo”.
En el caso de las economías de América Central y México, la Cepal precisa que si bien el crecimiento de este año representa una desaceleración respecto a 2022, se han dado en algunos casos revisiones al alza respecto de lo proyectado a finales del año pasado.
El crecimiento de los Estados Unidos, principal socio comercial y primera fuente de remesas de los países de América Central y México, tendrá un impacto en el sector externo y en el consumo privado.

