El sector empresarial y diversas organizaciones de Chiriquí miran con optimismo el futuro inmediato del occidente panameño, impulsado por una combinación de macroproyectos de infraestructura, logística y conectividad que prometen transformar el perfil económico de la provincia.
Así quedó plasmado en el foro Visión Chiriquí 2026: “Perspectiva, inversión y retos económicos de una región productiva y competitiva” organizado por el diario La Prensa el martes 20 de diciembre en la ciudad de David.
Iniciativas como el Puerto Barú, con una inversión privada estimada en $250 millones, y el proyecto del tren Panamá–Paso Canoas aparecen como ejes centrales de una nueva etapa de crecimiento, con impacto directo en la generación de empleo, la atracción de inversiones y la creación de polos de desarrollo fuera del eje tradicional de la capital.
Chiriquí, considerada históricamente como el granero del país por su peso en la producción agropecuaria, se encuentra en un punto de inflexión.
Su ubicación estratégica, su cercanía con Centroamérica y su potencial logístico y agroexportador la colocan como una pieza clave en la estrategia de desarrollo regional.
Con una población de más de 470 mil habitantes y un aporte cercano al 6% del producto interno bruto del país, la provincia enfrenta retos estructurales como la informalidad, la pobreza y la migración de jóvenes, pero también oportunidades inéditas si logra capitalizar las inversiones proyectadas.
“El occidente panameño está entrando en una conversación distinta, una conversación de futuro”, afirmó Jorge Tovar, presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Chiriquí, al destacar la necesidad de mirar más allá del corto plazo.
“Tenemos una visión clara de hacia dónde puede ir la provincia si logramos articular inversión privada, políticas públicas coherentes y una mejor comunicación de nuestras ventajas competitivas”, señaló.
Tovar subrayó que Chiriquí no solo es un territorio agrícola, sino una región con capacidad para diversificar su economía hacia la logística, el turismo y los servicios.

Recordó que la provincia cuenta con una conectividad en expansión, respaldada por inversiones públicas y privadas, y con un ecosistema institucional que ha trabajado en planes de largo plazo como la Visión Chiriquí 2050.
“El gran desafío es romper el paradigma de pensar solo en ciclos de cinco años y entender que el desarrollo requiere continuidad”, sostuvo. En ese sentido, mencionó la necesidad de romper la concentración económica en el área interoceánica que representa el 85%, mientras que solo el restante 15% está en el resto del país.
También recalcó la necesidad de corregir algunos factores que no ayudan a acelerar la inversión privada como la tramitología que siempre se convierte en un elemento de retraso.
El puerto Barú
Uno de los proyectos que concentra mayor expectativa es el Puerto Barú, concebido como una plataforma logística marítima en el Pacífico occidental que se construirá sobre 124 hectáreas.
Ismael González, gerente del proyecto, explicó que la iniciativa no solo apunta a fortalecer la capacidad portuaria del país, sino a generar empleo masivo y encadenamientos productivos en la región.
“Hemos recibido más de 20 mil solicitudes de empleo, lo que refleja tanto la necesidad de trabajo como la esperanza que este proyecto ha despertado en la población”, indicó González. Se estima que el proyecto requerirá solo unos 1,200 empleados directos y unos 500 indirectos.
Ismael González, director de Puerto Barú, explicó que la construcción del proyecto generará 1,200 empleos en dos años, principalmente para obreros y técnicos, antes de pasar a una fase operativa con plazas permanentes.https://t.co/rLx5Yn2AoO pic.twitter.com/3hqhUnyphM
— La Prensa Panamá (@prensacom) January 20, 2026
El joven empresario resaltó que Puerto Barú puede convertirse en un catalizador de desarrollo para Chiriquí y las provincias vecinas, al facilitar exportaciones, atraer industrias complementarias y descongestionar otros nodos logísticos del país.

“La ubicación de Chiriquí frente al hemisferio norte nos da una ventaja natural. Si se combina con infraestructura moderna y procesos eficientes, el impacto puede ser transformador”, afirmó. Añadió que otros desarrollos como el muelle de Puerto Armuelles y un puerto en Aguadulce serían complementarios para el servicio logístico.
Proyecto del tren
El proyecto del tren Panamá–Paso Canoas, que aunque aún requiere estudios de viabilidad, es visto por el sector privado como una apuesta estratégica. El empresario y abogado Felipe Rodríguez destacó el beneficio logístico que traería una conexión ferroviaria hasta la frontera con Costa Rica.
“Un tren no solo mueve personas y mercancías; ordena el territorio, reduce costos y crea nuevas oportunidades de negocios a lo largo de su trazado”, expresó.
Según Rodríguez, que tiene experiencia en el desarrollo de un proyecto de tren en Canadá, la primera piedra de la obra se podría estar colocando a finales de 2026.
Adelantó algunos detalles técnicos, por ejemplo: “El tren de pasajeros que va a ir hasta 177 kilómetros por hora. No es uno súper rápido, pero es rápido. Y el tren de carga que va a ir hasta 110 kilómetros de velocidad”.
Como parte del proyecto se consideran tres nodos de carga a lo largo de la vía: uno en Río Hato, otro en Santiago y uno en Bugaba. Se trata de puntos donde se podrá mover carga hacia y desde la ciudad de Panamá.
Para el empresariado local, el mensaje es claro: el occidente panameño tiene una ventana de oportunidad que no puede desaprovecharse.
“Si logramos alinear visión, inversión y gestión pública, 2026 puede marcar un antes y un después para Chiriquí”, afirmó Rodríguez. El reto, coincide, es convertir el optimismo en resultados concretos y hacer del desarrollo regional una realidad palpable para la población. El tren es un proyecto muy ambicioso ya que podrá generar hasta 800 mil empleos en 20 años, dijo.
Puntos en común
Las conclusiones del foro Visión Chiriquí 2026 coincidieron en que la provincia enfrenta una coyuntura histórica de crecimiento, pero su aprovechamiento dependerá de decisiones que trasciendan los ciclos políticos y destraben obstáculos estructurales.
Felipe Rodríguez advirtió que el 85% de la actividad económica del país se concentra en apenas el 5.7% del territorio —la franja canalera—, mientras la mayoría de las provincias mantienen indicadores negativos.https://t.co/wgAMWItv1T pic.twitter.com/ORAzjeIYkk
— La Prensa Panamá (@prensacom) January 20, 2026
Desde la óptica del empresario, Jorge Tovar, este año será clave. “Tenemos una grandísima oportunidad coyuntural en 2026, con más de mil millones de dólares en inversión pública y privada proyectada para la provincia”, afirmó. Sin embargo, advirtió que ese escenario positivo exige asumir retos claros: “Va a depender de nuestra capacidad como sociedad civil de impulsar que esto suceda, especialmente en dos frentes: educación y descentralización operativa”.
Para Ismael González, gerente del proyecto Puerto Barú, el mensaje central es la necesidad de acelerar la inversión privada como respuesta al desempleo. “Para salir de este entorno de alto desempleo necesitamos una inversión privada beligerante y acuerpar las iniciativas que generen empleo”, sostuvo.
González reconoció avances desde el gobierno central, pero pidió mayor celeridad institucional. “Vamos en buen camino, pero hay que acelerar el paso; la desesperación por empleo es real en este territorio y en todo el país”, dijo, al tiempo que defendió el rigor ambiental del proyecto como una fortaleza y no como un obstáculo.
En tanto, el abogado y empresario Felipe Rodríguez apuntó a un problema más profundo. “A la tramitología hay que sumarle voluntad y transparencia; muchos proyectos se engavetan no por detalles técnicos, sino por falta de decisión”, señaló.
Felipe Rodríguez, director del Centro de Competitividad de la Región Occidental, llamó a los gremios y ciudadanos a presionar a las autoridades ante la “falta de voluntad” que mantiene estancados proyectos clave y espanta inversiones.https://t.co/wgAMWItv1T pic.twitter.com/AU4V0zcNm3
— La Prensa Panamá (@prensacom) January 20, 2026
A su juicio, Panamá no está capitalizando plenamente su ventaja geográfica para impulsar sectores como logística, agroindustria y turismo, pese a que “todo está planificado y lo que falta es ejecutar”.
