Un nuevo debate se reabre en el país, luego de que el diputado suplente Benicio Robinson González (Partido Revolucionario Democrático), de Bocas del Toro, impulsara nuevamente el anteproyecto de ley que propone el cobro de una tasa de $10 a los viajeros en tránsito por el Aeropuerto Internacional de Tocumen y otras terminales aéreas del país.
La iniciativa se encuentra esta semana en la lista de discusión de la Asamblea Nacional, específicamente en la Comisión de Economía y Finanzas.
La propuesta plantea crear la denominada Tasa de Uso de Instalaciones Aeroportuarias en Tránsito, con el supuesto objetivo de capturar parte del alto flujo de pasajeros internacionales que utilizan a Panamá como hub sin ingresar al país.
Sin embargo, la oposición advierte que la introducción de un cobro adicional altera la estructura de costos del tránsito aéreo, reduciendo la competitividad de Tocumen frente a otros centros de conexión en la región.

Del total de más de 20.9 millones de pasajeros que transitaron por el Aeropuerto Internacional de Tocumen en 2025, unos 15.2 millones correspondieron a pasajeros en conexión, al sumar más de 7.63 millones en transferencia de desembarque y 7.60 millones en transferencia de embarque.
Adjuntos
anteproyecto 131.pdfEl diputado planteó el año pasado que, de aprobarse el cobro, el país podría recaudar hasta $190 millones al año. De ese total, el 30% se destinaría al mantenimiento y modernización de la red aeroportuaria nacional, mientras que el 70% se dirigiría al fortalecimiento de hospitales públicos como el Santo Tomás, el Hospital del Niño y el Instituto Oncológico Nacional.
Pero lo que no ha advertido en su análisis es que el incremento de la tasa podría traducirse en ajustes de rutas por parte de las aerolíneas, que priorizarían aeropuertos con menores cargas tarifarias, así como en un eventual encarecimiento de los boletos para el pasajero final, con impacto directo en la demanda y en el volumen de conexiones.
Durante el período de incidencias de este lunes 23 de marzo en la Asamblea Nacional, Robinson defendió la creación de la tasa para pasajeros en tránsito como un mecanismo de aporte social.
“No es un aumento, es una tasa para que se le pueda dar al Oncológico, al Hospital del Niño, al Santo Tomás (…) para que nuestra gente pueda tener mejor calidad de vida”, sostuvo.
“Vamos a estar en la discusión (…) para que se le dé una tasa a los pasajeros de tránsito y sea destinada a nuestra gente”, expresó.
El anteproyecto, identificado como el N.° 131, establece una tasa fija de $10 por pasajero en tránsito, que sería recaudada por las aerolíneas al momento de la compra del boleto e incorporada en el costo del pasaje.
Alertan pérdida de competitividad
La propuesta revive un debate que ya ha generado resistencia en el pasado. Gremios aeronáuticos y empresariales han advertido que aplicar un cobro a pasajeros en tránsito podría afectar la conectividad aérea del país frente a otros centros regionales.
Como antecedente, en el Aeropuerto Jorge Chávez, en Lima, aplican la llamada Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUA) de $11.86, únicamente a los pasajeros que hagan conexión entre vuelos internacionales sin salir del aeropuerto.
Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), debido a este cobro, al menos 11 rutas internacionales fueron canceladas desde Lima y parte del tráfico aéreo migró hacia otros hubs de la región, lo que redujo la competitividad del aeropuerto como centro de conexiones. Un efecto que podría replicarse en Panamá, que es un hub natural de conexiones.
Por su lado, la Asociación Panameña de Hoteles (APATEL) expresó su rechazo a la propuesta al advertir sobre sus posibles efectos adversos en la competitividad aérea y el desempeño del sector turístico.
En un pronunciamiento oficial, el gremio hotelero manifestó su “profunda preocupación” por la iniciativa, denominada “Tasa de Uso de Instalaciones Aeroportuarias en Tránsito” (TUIAT), al considerar que sentaría un precedente negativo al utilizar un sector estratégico como fuente de recaudación para fines ajenos a su sostenibilidad.
Si bien la organización reconoció la importancia de fortalecer el sistema de salud nacional, subrayó que medidas de este tipo podrían debilitar el modelo de conectividad que ha posicionado a Panamá como un centro clave de enlace aéreo en la región.
APATEL advirtió que más del 60% de los pasajeros que transitan por Tocumen corresponden a conexiones, lo que convierte al costo en un factor determinante para las aerolíneas. En este contexto, señaló, la imposición de un cargo adicional podría restar competitividad frente a otros hubs regionales como Bogotá, Lima y San Salvador, incentivando la reconfiguración de rutas hacia destinos con menores costos operativos.

