En el mismo punto donde hace una década el mundo presenció el tránsito del buque COSCO Shipping Panama, con el que se inauguró oficialmente el tercer juego de esclusas, las instalaciones de la esclusa de Cocolí volvieron a convertirse este viernes 26 de junio en escenario de conmemoración.
A pocos metros de una de las cámaras de la esclusa y con el paso constante de buques de fondo, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) celebró los 10 años de la ampliación, el mayor proyecto de infraestructura desarrollado en el país desde la apertura de la vía interoceánica en 1914 y una obra que transformó la capacidad operativa del Canal y su papel en el comercio marítimo mundial.
En un espacio acondicionado para la ocasión, trabajadores, directivos y el administrador del Canal, Ricaurte Vásquez Morales, recordaron la fecha que marcó un antes y un después para la ruta acuática panameña.
La referencia fue el 26 de junio de 2016, cuando el tránsito inaugural del COSCO Shipping abrió oficialmente las nuevas esclusas de Cocolí (en el Pacífico) y Agua Clara (en el Atlántico), permitiendo el paso de los buques neopanamax y ampliando de forma significativa la capacidad de la vía.
Desde entonces, el Canal ampliado ha acumulado al menos 31,000 tránsitos por las nuevas esclusas. Solo durante los primeros ocho meses del año fiscal 2026 se registraron 8,593 tránsitos, de los cuales 27.7% correspondieron a buques neopanamax.
Hoy, estas embarcaciones generan más de la mitad de los ingresos de la vía interoceánica, consolidando el impacto económico de la ampliación para Panamá, remarcó el administrador, que culmina su periodo de siete años en septiembre próximo.
Previo a la participación de Vásquez, el ingeniero Luis Ruiz, quien comenzó a laborar en Cocolí, en 2010, cuando estaba en desarrollo la construcción de la nueva esclusa, contó el significado que ha tenido esta experiencia. “En estos 10 años ha sido muy importante para mi como persona y como profesional”, dijo Ruiz.
Durante su intervención, Vásquez Morales centró su mensaje en el papel de los trabajadores, a quienes atribuyó el éxito alcanzado durante esta primera década.
“Lo más importante del Canal de Panamá son ustedes. Nada de esto se hace sin la gente”, expresó ante decenas de colaboradores reunidos en Cocolí.
Agregó que, más allá de las estructuras y la ingeniería, el principal activo de la institución continúa siendo su capital humano. “Lo más importante ha sido la gente; educarla, cuidarla, protegerla y proteger esta institución”, afirmó.
El administrador también recordó que la ampliación ha debido enfrentar una década marcada por desafíos extraordinarios.
“Estos han sido años complicadísimos, mucha volatilidad, falta de agua, guerras, paz, pandemia y problemas geopolíticos de todo tipo. Y, sobre todo, el Canal de Panamá es lo más importante que tiene este país, y lo cuidamos nosotros”, señaló.
La primera década de operaciones coincidió con algunos de los mayores retos climáticos enfrentados por la vía interoceánica, especialmente durante 2023 y 2024, cuando la disminución de los niveles de los lagos obligó a restringir temporalmente los tránsitos.
La recuperación de las reservas de agua permitió posteriormente normalizar las operaciones, mientras el Canal impulsa proyectos como el reservorio de río Indio para fortalecer la seguridad hídrica de largo plazo.
Vásquez Morales advirtió que uno de los mayores desafíos actuales no es operativo, sino lograr que los panameños comprendan la dimensión estratégica del Canal.
“El riesgo más grande que tiene el Canal de Panamá es que no nos hagamos comprender qué tan importantes somos para el planeta”, afirmó. “Esa no es una responsabilidad del administrador; es una responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Lo que no se conoce, no se puede defender”.
Durante el acto también se realizaron presentaciones culturales y espacios de convivencia entre los colaboradores, resaltando el componente humano que sostiene diariamente la operación de la ruta interoceánica.
Como parte de la conmemoración, la ACP reconoció a cinco buques neopanamax que transitaban por la vía, cuyos capitanes recibieron placas conmemorativas de manos del administrador Ricaurte Vásquez Morales y de la subadministradora Ilya Espino de Marotta, en agradecimiento por su contribución durante la primera década de operaciones del Canal ampliado.
En su mensaje final, el administrador recordó el respaldo obtenido en el referéndum de octubre de 2006, que permitió ejecutar la ampliación, y destacó que la decisión cambió el rumbo económico del país.
“Si hoy miramos hacia atrás y Panamá hubiera decidido diferente, imaginémonos dónde estaría este país”, reflexionó. Añadió que la responsabilidad del Canal sigue siendo “procurar el mayor beneficio para este país”, una misión que, dijo, ha guiado la gestión de la institución durante los últimos 26 años de administración panameña.
Diez años después de su inauguración, la ampliación del Canal no solo consolidó a Panamá como uno de los principales centros logísticos del mundo, sino que abrió nuevos mercados, incorporó el tránsito de buques de gas natural licuado y permitió atender embarcaciones cada vez de mayor capacidad, como el MSC Marie, que en 2024 estableció el récord de carga transportada por la vía con una capacidad de 17,640 TEU.

