El pasado 18 de marzo de 2022 la popular banda Coldplay inició su gira mundial titulada Music Of The Spheres, algo que puede ser irrelevante si no fuera porque utilizó su influencia y poder de convocatoria para mandar un mensaje poderoso.
Las giras musicales son tradicionalmente bastante perjudiciales para el medio ambiente. Los conciertos y actuaciones en vivo generan 405.000 toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero cada año solo en el Reino Unido. El treinta y cuatro por ciento proviene del lugar y el 33% de los viajes de la audiencia. Los viajes, el alojamiento, la mercadería y las promociones de la banda también contribuyen a las emisiones.
Es por ello que Coldplay decidió asumir el reto de mitigar las emisiones de su gira mundial al máximo posible. ¿Cómo lo está haciendo?
Los tres principios clave son: Reducir las emisiones de carbono de la gira en un 50%; Reinventar, apoyando las nuevas tecnologías verdes; y Restaurar, financiando proyectos de sostenibilidad basados en la naturaleza y la tecnología.
Coldplay ha buscado fuentes de energía renovable para sus conciertos y actividades relacionadas. Han utilizado paneles solares y ha adquirido energía de fuentes renovables para alimentar sus actuaciones y disminuir su dependencia de combustibles fósiles. La banda se ha asociado con BMW para desarrollar una batería recargable que funciona con aceite de cocina reciclado, energía solar y la energía cinética de su público.
Ahí es donde entran en juego las pistas de baile y las bicicletas (y los movimientos de los aficionados). Estas baterías se alimentarán con las innovadoras pistas de baile que producen electricidad (el suelo cinético convierte los movimientos de los pies del público en energía) y con los aficionados que pedaleen en las bicicletas generadoras de electricidad.
La banda ha compensado las emisiones de carbono generadas por sus giras y otras actividades mediante la inversión en proyectos de energía renovable y conservación forestal. Esto les permite neutralizar su huella de carbono.
Los fans también podrán calcular su huella de carbono en los viajes de ida y vuelta a los conciertos a través de una aplicación, que el grupo compensa, y los que se comprometen a viajar con bajas emisiones de carbono son recompensados con códigos de descuento.
También ha alentado a su equipo y a los proveedores a utilizar medios de transporte sostenibles cuando sea posible.
La banda tomó medidas para maximizar la eficiencia del agua, reducir los residuos y fomentar el reciclaje en cada concierto. Por ejemplo, los fans pueden beber agua gratis en el espectáculo con vasos de aluminio reutilizables y se les anima a llevar sus propias botellas reutilizables.
Además de sus acciones específicas, Coldplay ha mostrado un compromiso público con la sostenibilidad y la protección del medio ambiente. Han firmado la “Declaración de Música Verde” y se han asociado con organizaciones y proyectos dedicados a la conservación y la sostenibilidad.
Su canción Yellow es la más escuchada en Spotify con 1.645.000.336 escuchas, un buen número para generar conciencia.
El autor es consultor en reputación corporativa, comunicación estratégica y gestión de riesgos ESG
