Una nueva crisis hídrica se perfila para Panamá, mientras las autoridades anticipan menos lluvias y el Canal adopta medidas como la reducción del calado.
La experiencia de 2023 dejó a los puertos la necesidad de automatizar procesos, ampliar capacidad y mejorar el traslado terrestre de contenedores entre terminales.
Los operadores aseguran que llegan mejor preparados, aunque persisten retos de infraestructura y trámites. Así lo señalaron durante el panel “Más allá del Canal: El papel estratégico de los puertos frente a El Niño”, realizado en el foro organizado por Panorama Marítimo y Logístico.

Juan Carlos Croston, vicepresidente de Relaciones con el Gobierno de SSA Marine MIT, explicó que en condiciones normales el movimiento interterminal representa entre 25% y 30% del transbordo en ese puerto, pero durante la crisis de El Niño en 2023, llegó a situarse entre 35% y 40%.
Croston reconoció que el aumento repentino de la demanda representó un desafío para mantener el servicio habitual de la terminal. “El último Niño, yo siento que nos agarró desprevenidos”, admitió.
Para este nuevo escenario, reveló que la terminal portuaria SSA Marine MIT está trabajando en tres áreas: infraestructura, mano de obra y procesos.

En el caso de la infraestructura, detalló que la terminal está ampliando patios y sumando equipos; en personal, está aumentando la mano de obra para operar más grúas y cuadrillas; y en procesos mantiene conversaciones con las navieras para conocer anticipadamente sus planes de mitigación y ajustar la operación a la demanda prevista.

Sin embargo, el ejecutivo considera que Panamá no debería preparar el canal seco únicamente para responder a las emergencias generadas por El Niño. Su propuesta es convertir ese movimiento de carga en un negocio permanente.
“Pienso que estamos buscando un negocio de un cuarto de urgencias, que estamos atendiendo una emergencia, y lo que debemos es buscar un negocio regular”, sostuvo.
De aproximadamente 9 millones de TEU de transbordo que mueve Panamá, cerca de 1.5 millones utilizan actualmente el canal seco mediante ferrocarril o camión.
La mayoría de ese volumen se concentra en apenas dos navieras. Por ello, Croston considera que Panamá debería salir conjuntamente a captar nuevas líneas marítimas que aprovechen ese potencial de canal seco utilizando la vía terrestre y ferroviaria.
“El enfoque debe ser cómo crecemos el país del canal seco, no para el próximo Niño, sino para mañana”, manifestó.
William Eliott, CEO de Colon Container Terminal (CCT), señaló que durante el anterior fenómeno de El Niño la terminal experimentó un crecimiento de aproximadamente 7% a 8% en sus volúmenes, pero también enfrentó cuellos de botella en la garita; y el reto de adaptar la operación al aumento del movimiento interterminal.
La crisis de 2023 modificó la dinámica de los puertos. “Ahora es normal que haya intraterminals”, dijo al explicar que las terminales reciben y despachan regularmente carga procedente de otros puertos, una actividad que aumenta cuando las restricciones del Canal obligan a utilizar el corredor terrestre.

Para enfrentar un nuevo aumento de la demanda, CCT automatizó su garita con tecnología OCR (Reconocimiento Óptico de Caracteres) e implementó un sistema de citas para los transportistas.
Eliott precisó que la automatización ha permitido reducir el tiempo interno de atención de los camiones. “Hemos bajado hasta 18 minutos el Truck Turn Time interno, desde que el transportista ingresa al terminal hasta que sale”, indicó Eliott. En situaciones excepcionales, agregó, que el proceso ha llegado a tomar apenas 12 minutos.

Sin embargo, el ejecutivo señaló que fuera de la terminal persisten demoras asociadas a los trámites con las autoridades, que pueden sumar entre 45 minutos y una hora al proceso.
Precisó que preparan un punto integrado para que el transportista pueda completar allí las verificaciones correspondientes antes de ingresar a la terminal, con lo que esperan reducir entre 15 y 20 minutos adicionales.
Eliott también apuntó hacia un problema de mayor escala: la infraestructura vial que conecta las terminales. “El corredor seco está para quedarse”, afirmó, y planteó que Panamá debería considerar una vía dedicada especialmente al transporte pesado entre Panamá y Colón.
“La ruta de Panamá a Colón podría ser sola para camiones, o tránsito de vehículo pesado, y una de vehículos livianos”, expresó, al señalar que una separación de los flujos podría aumentar la eficiencia y mejorar la seguridad.
Por su parte, Enrique Piqueras, gerente general de PSA Panamá, recordó que durante la anterior crisis hídrica la terminal llegó a movilizar alrededor de 1,200 contenedores diarios por garita, frente a unos 500 en condiciones normales, mientras que el volumen total aumentó aproximadamente 10%.
Para Piqueras, aquel episodio confirmó que la infraestructura terrestre funciona como una extensión de las operaciones marítimas. “La garita hay que verla como un muelle más”, sostuvo.
“En 2023 se creó la conciencia de que el canal seco es un complemento al Canal, no una competencia”.
Indicó que esta opción permite mantener carga en Panamá, que ante las restricciones de tránsito, necesita trasladarse entre el Atlántico y el Pacífico por ferrocarril o carretera.
De cara al nuevo fenómeno de El Niño, que se proyecta con mayor intensidad, señaló que trabajan en la automatización la garita de PSA mediante tecnología OCR, lo que permitirá identificar al conductor y asociarlo con el chasis y el contenedor para que el sistema operativo de la terminal indique automáticamente dónde debe recoger o entregar la carga.

Detalló que la terminal también está aumentando en alrededor de 15% su capacidad estática, automatizando equipos de patio y desarrollando mejoras en sus procesos operativos.
Pero advirtió que el principal obstáculo sigue estando en los procesos que dependen de las autoridades. “El reto es el proceso de autoridades. Esa es la parte que no hemos visto cambio y que necesitamos empujar”, afirmó.
Piqueras insistió en que no basta con trasladar procedimientos existentes a una plataforma tecnológica. “Si tú no estandarizas y digitalizas algo que es un proceso ineficiente, vas a crear un monstruo”, señaló.


