El pleno de la Asamblea Nacional se convirtió el lunes 30 de enero en la tribuna en la que el sector empresarial pidió reformas que estimulen la competitividad del país y que ayuden a construir un Estado austero.
En una cortesía de sala otorgada por el legislativo, el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Rubén Castillo, recordó que la Asamblea debe ser el foro en donde se debata con “racionalidad” las leyes que sirven de fundamento a políticas públicas para promover el desarrollo social y económico de la nación.
Su presencia en el pleno resultaba inusual, pero tiene su génesis en la firma de un convenio de cooperación entre la Asamblea Nacional y el Conep, con el que se intenta asegurar la participación del gremio en el análisis y evaluación de iniciativas legislativas.
Castillo apareció en el pleno con una extensa lista de propuestas. Habló de la necesidad de establecer un pacto nacional que considere temas importantes, tales como la educación y la salud. También recordó del déficit del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), que “debe ser tratado con determinación y entereza”.
“Seguir el absurdo camino de la dilación es inaceptable y por ello es urgente que se reactive el diálogo que se planteó para obtener soluciones en el menor tiempo posible”, dijo a los diputados, quienes podrían rechazar o aprobar las propuestas de reformas que surjan de un diálogo que tiene más de un año paralizado.
A esto agregó que “si no actuamos con decisión, no sólo pondremos en peligro a la Caja de Seguro Social, sino que también se afectará la estabilidad económica del país”.
Por otro lado, Castillo recalcó la necesidad de propiciar una gran reforma de la administración pública, que haga que la misma sea más eficiente, más transparente y que estimule y facilite la actividad económica.
“Eliminar trámites innecesarios y reducir la discrecionalidad, debe ser un objetivo cardinal”, puntualizó.

