El conflicto militar en Medio Oriente, que ha disparado los precios del petróleo, ha paralizado parte de las exportaciones de crudo, además de afectar las rutas comerciales en el Golfo Pérsico hacia Europa y otros mercados. También tiene un efecto en el costo del combustible marítimo, o búnker, a nivel mundial.
Panamá es uno de los centros de suministro y abastecimiento de combustible marino para las embarcaciones que cruzan a diario el Canal y las que transitan tanto por el Pacífico como por el Atlántico. Por lo que cualquier impacto en los precios afecta también la comercialización de este insumo en las aguas panameñas, donde opera una zona de libre comercio de combustible búnker.
La venta de combustible marino en Panamá creció en 2025 a una tasa de 4.06% frente a 2024. El volumen pasó de más de 5.09 millones de toneladas en 2024, con 6,696 naves atendidas, a 5.30 millones de toneladas métricas al cierre de 2025 y un total de 7,466 naves atendidas, según cifras preliminares de la Autoridad Marítima de Panamá.

Parte del incremento se vincula, entre otros factores, al descenso de precios observado en el último trimestre de 2025; con un combustible más barato, las navieras pueden adquirir mayor volumen con el mismo presupuesto operativo.
El bunkering es estratégico porque permite capturar valor adicional del tránsito por el Canal de Panamá. Datos de la AMP y de la Cámara Marítima de Panamá revelan que esta actividad sostiene una flota cercana a 30 buques tanque dedicados al suministro, genera empleo marítimo especializado y articula una red de servicios técnicos, logísticos y portuarios.
Además, Panamá se mantiene entre los diez principales hubs de bunkering del mundo.
Impacto en los precios mundiales
Gerardo Bosques, director del comité de bunkering de la Cámara Marítima de Panamá, advierte que en una semana desde que comenzó el conflicto se registran aumentos de entre 12% y 16% en el precio de este combustible marino en el mercado internacional.
Datos de la plataforma Ship & Bunker reportaron que al cierre de la semana pasada la tonelada de VLSFO (Very Low Sulfur Fuel Oil), referido al combustible marino bajo en contenido de azufre, se cotizaba en 682 dólares la tonelada y al inicio de esta semana escaló a 716 dólares. Mientras que el combustible búnker MGO (Marine Gas Oil), un gasóleo marino destilado de alta calidad, rondaba el lunes 9 de marzo los 1,194 dólares la tonelada.
Con el precio del crudo, tanto Brent del Mar del Norte como el de Texas, sobre los 100 dólares, impactado por el conflicto militar, se temen mayores incrementos en los derivados tanto para el transporte terrestre como en este caso para el transporte marítimo.

Bosques explica que a finales del año 2025 el mercado de combustible marino mostraba una tendencia bajista, en línea con un precio del crudo Brent cercano a 60 dólares el barril en ese momento. Para el mes de enero, apunta, los valores comenzaron a estabilizarse, y hacia finales de febrero iniciaron un ajuste al alza. Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, la tonelada de combustible ha aumentado entre 12% y 16%, con incrementos diarios de hasta 30 dólares por tonelada en algunos puertos.
Representantes de las empresas que venden combustible en Panamá indicaron a La Prensa que “las tarifas de combustible en Panamá se ajustan diariamente según los indicadores internacionales. El incremento del precio del crudo y de las primas de riesgo se está trasladando a los clientes, lo que eleva los costos de los viajes y podría influir en las tarifas de flete regionales si estas condiciones se prolongan”.
Sin riesgo de suministro en Panamá
El combustible que se comercializa en Panamá proviene principalmente del Golfo de Estados Unidos, Suramérica, el Caribe y, en menor medida, de Europa, complementado con operaciones de mezcla local.
“Si el conflicto se prolonga durante meses, podría afectar las cadenas de suministro y mantener la presión sobre los precios internacionales del bunker”, advirtió Bosques.

