El sector de la construcción inició 2026 con señales de recuperación tras varios años de desaceleración y ajustes en el mercado inmobiliario.
Durante enero, el valor de las construcciones, adiciones y reparaciones particulares alcanzó $115.6 millones, la cifra más alta registrada para ese mes en los últimos cinco años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC). El monto representa un aumento de 29.3% frente a enero de 2025, cuando la inversión fue de $89.3 millones.
El repunte llega después de un año complejo para el sector. En 2025 la actividad inmobiliaria se vio afectada por la incertidumbre generada por los cambios en el régimen de interés preferencial, lo que impactó la aprobación de préstamos hipotecarios y ralentizó decisiones de compra.
El inicio de 2026 generaba expectativas entre promotores y corredores inmobiliarios, especialmente por la realización de la primera feria inmobiliaria tras los ajustes al programa de interés preferencial que entraron en vigor este año.

Los datos del INEC muestran que la mayor parte de la inversión en enero se concentró en el distrito de Panamá, que acumuló $93.5 millones en permisos de construcción. Le siguieron los distritos de Aguadulce, Chitré, David, La Chorrera y Santiago con $13.3 millones, mientras que Arraiján sumó $5.4 millones y Colón registró $3.1 millones.
Por tipo de proyecto, la construcción residencial continuó liderando el mercado. Durante enero de 2026 este segmento representó $75.7 millones del total de la inversión, mientras que las edificaciones no residenciales alcanzaron $39.8 millones.
La cifra confirma que la vivienda sigue siendo el principal motor del sector, aunque los proyectos comerciales también muestran signos de recuperación.
Dentro del segmento residencial, el distrito de Panamá concentró $65.8 millones en permisos de construcción. En el segmento no residencial, la capital también lideró con $27.7 millones en inversiones, seguida por el grupo de ciudades conformado por Aguadulce, Chitré, David, La Chorrera y Santiago con $8.6 millones.

Ubicación o espacio
Para los promotores inmobiliarios, el mercado actual refleja cambios claros en el perfil de los compradores. Aldo Stagnaro, presidente del Grupo Stagnaro y también expresidente de la Asociación Panameña de Corredores y Promotores de Bienes Raíces (Acobir), explica que el tipo de vivienda que hoy se vende con mayor rapidez son los apartamentos pequeños ubicados en el centro de la ciudad.

“Actualmente en el mercado lo que se está moviendo mucho son apartamentos más chicos. Ya los dinosaurios, los tamaños grandes, los oversized, ya no se están moviendo”, señala. Según explica, el rango de mayor demanda en la ciudad se ubica entre 40 y 125 metros cuadrados, con apartamentos diseñados para maximizar el espacio disponible.
El aumento en el costo por metro cuadrado de construcción es uno de los factores que ha impulsado esta tendencia. Los apartamentos más pequeños pueden alcanzar precios entre $3,800 y $4,000 por metro cuadrado, e incluso valores superiores cuando se trata de unidades completamente amobladas o listas para alquilar.
Muchos compradores buscan precisamente ese tipo de propiedades porque pueden mudarse de inmediato o destinarlas a alquiler como fuente de ingreso pasivo.
Otro elemento que impulsa las ventas es el régimen de interés preferencial. Según Stagnaro, muchos compradores buscan unidades de hasta 120 metros cuadrados para aprovechar los beneficios de la ley en la compra de su primera vivienda o patrimonio familiar.
El tamaño reducido de las unidades también ha obligado a los desarrolladores a replantear la distribución de los espacios. En apartamentos de 45 o 50 metros cuadrados se incorporan diseños funcionales con una recámara, un pequeño estudio o espacio de oficina y áreas compactas para lavandería.
“Son apartamentos muy prácticos”, explica el empresario, especialmente para compradores jóvenes o inversionistas, comentó el expresidente de Acobir.
En el mercado de casas la dinámica es diferente. La oferta disponible dentro de la ciudad es limitada o se encuentra en rangos de precio más elevados.
Según Stagnaro, zonas como Costa del Este, Costa Sur y el área de Juan Díaz mantienen demanda en el segmento residencial, mientras que Panamá Pacífico se ha consolidado como una de las áreas con mayor crecimiento en proyectos de casas.
En estos desarrollos los precios pueden superar los $400,000, pero el comprador ya no está buscando únicamente una vivienda tradicional. “El comprador ahora está buscando una experiencia”, afirma Stagnaro. Esto significa comunidades planificadas que incluyan seguridad privada, amenidades, parques, áreas deportivas y servicios cercanos como supermercados, hospitales y colegios.
El concepto responde a una evolución del mercado inmobiliario hacia proyectos tipo master plan, donde el desarrollo urbano se planifica de manera integral. En estos proyectos se incluyen garitas de seguridad, cableado soterrado, áreas recreativas y espacios comunitarios que elevan el valor de las propiedades y la calidad de vida de los residentes.
Stagnaro explica que muchos compradores están dispuestos a pagar más por este tipo de desarrollos porque ofrecen un entorno más seguro y organizado. “No están buscando solo cuatro paredes. Buscan un residencial privado, con amenidades y con accesibilidad a servicios”, señala.
Las amenidades también influyen en el precio final de las propiedades, ya que los costos de mantenimiento de parques, seguridad y áreas comunes se distribuyen entre los propietarios a través de las cuotas del PH. Para el empresario, este modelo ayuda a preservar el valor de las propiedades en el tiempo.
“Para asegurar tu inversión, trata de comprar en un lugar donde esté bajo el PH”, recomienda. Según explica, el mantenimiento colectivo de las áreas comunes garantiza que el entorno se mantenga en buenas condiciones, lo que protege el valor de las propiedades y mejora la calidad de vida de los residentes.
Mientras tanto, el comportamiento de los costos de construcción sigue siendo un factor clave para el sector. Las estadísticas del INEC muestran que en 2025 la producción de concreto premezclado disminuyó 6.3% frente a 2024, reflejando la desaceleración que experimentó la actividad constructiva durante el año pasado.

El comportamiento del mercado también está influenciado por la evolución del sector comercial. Un informe de la firma Colliers indica que la ocupación de plazas y centros comerciales en el área metropolitana alcanzó 89.6% al cierre de 2025, lo que evidencia una demanda sostenida por espacios comerciales.
El reporte señala además que el inventario total de plazas comerciales supera los 1.4 millones de metros cuadrados distribuidos en más de 360 propiedades, mientras que los centros comerciales suman más de 1.4 millones de metros cuadrados adicionales. La disponibilidad promedio ronda 10.4%, lo que refleja un mercado con baja vacancia y absorción estable.
Otro elemento que explica el dinamismo del mercado inmobiliario es la evolución de las preferencias de los compradores. Un análisis del portal especializado Panama Realty Zone señala que el mercado panameño ha cambiado de forma significativa en los últimos años, pasando de una lógica centrada en adquirir mayor espacio a una tendencia enfocada en simplicidad, funcionalidad y ubicaciones estratégicas.
Según el reporte “Dónde comprar en Panamá en 2026”, los compradores actuales son más selectivos y priorizan proyectos que combinen accesibilidad, servicios cercanos y potencial de valorización.
El informe destaca que el desarrollo inmobiliario en Panamá se concentra principalmente en zonas urbanas consolidadas como Costa del Este, San Francisco, Santa María, Punta Pacífica y Panamá Pacífico, donde se están lanzando nuevos proyectos residenciales y de uso mixto dirigidos tanto a compradores locales como internacionales.
Estos desarrollos suelen incorporar tecnologías de hogar inteligente, diseños más sostenibles y amenidades similares a las de un resort, una tendencia que busca responder a un mercado cada vez más exigente.
De acuerdo con el análisis del portal inmobiliario, la demanda más activa se concentra en viviendas de gama media con precios aproximados entre $160,000 y $350,000, un segmento que se vende con mayor rapidez que las propiedades de lujo.
Esta dinámica está llevando a muchos desarrolladores a enfocarse en edificios residenciales con apartamentos más compactos y eficientes, alineándose con las nuevas preferencias de los compradores y con el aumento en los costos de construcción.
El mismo informe también señala que los mercados de playa y las zonas turísticas del país vuelven a atraer interés de inversionistas y compradores extranjeros.
Para los actores del sector, el inicio de 2026 podría marcar el comienzo de una nueva etapa para la construcción si se consolida la recuperación de la demanda.
El sector construcción en Panamá proyecta un crecimiento moderado del 4% al 6% para el año 2026, impulsado por obras estatales (carreteras, puertos), inversión privada, y vivienda de interés preferencial.

La normalización del régimen de interés preferencial, sumado al regreso de ferias inmobiliarias y nuevos proyectos residenciales, podría impulsar nuevamente uno de los sectores que históricamente ha sido motor de la economía panameña.
En medio de un mercado que evoluciona hacia viviendas más compactas, comunidades planificadas y compradores que buscan experiencias completas de vida urbana, la construcción intenta recuperar el dinamismo perdido durante los últimos años.

