Fortalecer al agro requiere más que políticas partidistas, requiere tecnología, abaratamiento de costos, formación y compromiso de todas las partes, y debe ser incluido el sector comercial, no satanizarlo. Los consumidores debemos elegir los productos más frescos, nutritivos y baratos, para llevar alimentos a nuestros hogares, y proveer eficientemente a nuestras familias.
Muchas veces esto se cumple con producto nacional y otras tantas es necesario buscar productos importados, pero la decisión entre el nacional o el importado no debe estar restringida ni en su acceso, ni en la colocación de estos productos en las vitrinas públicas.
El proyecto de ley de Política Agroalimentaria del Estado (PAE), parece una buena idea, pero no servirá si crea privilegios y al final encarece la vida de los consumidores. La producción agrícola de un país no debe tener como soporte programas de compras estatales para reventa ni subsidios, ya que son parches a los graves problemas y al final todo ese dinero invertido termina pagándolo el pueblo sin que se genere competitividad e innovación.
La Unión Nacional de Consumidores de la República de Panamá (Uncurepa) le preocupa enormemente que no se atienda, nuevamente, los problemas de fondo que permiten que Panamá sea uno de los países del mundo donde la comida producida en el país es de las más caras.
Mientras solo se piense en producir para un mercado de consumidores cautivos al que se le limitan las opciones de compra y acceso a mercados, siempre la tendencia será tener precios elevados o bajos a costa de subsidios que salen de las arcas del Estado, y los consumidores estaremos a merced de unos pocos (sean productores o comerciantes). Los consumidores debemos reclamar el acceso a todos los mercados y el derecho a la colocación en los mercados de la más amplia variedad de productos sean nacionales o importados nacionalizados.
No es concebible que se le quiera dar un trato preferencial al producto nacional por sobre el que ha sido introducido pagando arancel, porque sería tanto como decir que un panameño naturalizado es menos panameño que uno por nacimiento.
El proyecto de ley de PAE, pendiente de sanción o veto, ignora las múltiples advertencias realizadas por varios ciudadanos en el sentido que viola la Constitución Nacional al contener frases como “las infraestructuras de almacenamiento, acopio, procesamiento y comercialización del Estado podrán ser utilizadas para procesar, almacenar y comercializar productos agroalimentarios para el mercado nacional, con excepción de aquellos rubros que no se produzcan dentro del territorio nacional”.
Después vemos que los gobernantes quieren renegociar los TPC, pero no generan políticas de verdadera competitividad. Este tipo de iniciativas ya ha sido declarada inconstitucional recientemente, así por ejemplo la Corte Suprema de Justicia en fallo 5 de julio del 2022, declaró inconstitucional artículos del Proyecto de Ley 628 del 2018 porque violan los artículos 4, 126 y 298 de la Constitución, pues, impiden la ejecución de compromisos internacionales en materia de acuerdos comerciales agropecuarios, hecho que pone en riesgo la seguridad alimentaria del país.
El numeral 25 del artículo 11 era contrario a la Constitución, pues dice que “las entidades de gobierno central, autónomas y semiautónomas y los municipios se abastecerán de materia prima y productos agropecuarios nacionales, en todas las contrataciones de suministro de alimentos y comida preparada que realicen, con excepción de aquellos que no se produzcan en el país, los cuales podrán ser importados”.
Ahora le están imponiendo, a los consumidores en general, la misma presunta buena medicina con otra receta, para en el fondo reducirnos o restringir las posibilidades de acceder, en los mercados públicos, a alimentos legalmente importados.
Esto es tan malo como hacer lo contrario y solo restringir la venta y distribución en los mercados públicos a los alimentos importados y restringir el nacional. Si seguimos con iniciativas como estas, Panamá seguirá siendo un país en vías de desarrollo.
El autor es abogado