La empresa Centroequipos, S.A., encargada del proyecto de renovación urbana y vial de El Chorrillo, solicitó una prórroga de 11 meses para concluir los trabajos, una petición que actualmente evalúa la Contraloría General de la República.
El contralor Anel Flores inspeccionó este viernes 17 de julio el avance de la obra y cuestionó los retrasos, al señalar que el proyecto debía estar terminado y que los principales afectados son los residentes y conductores que transitan por el sector.
“Yo veo una obra inconclusa, ya tiene atrasos y están pidiendo una nueva adenda de tiempo, 11 meses más. Veo las carreteras en un estado muy delicado. Los dueños de los carros son los que están sufriendo por los daños a los vehículos, pero la obra no termina”, dijo.
Flores añadió que este tipo de demoras son una de las principales deficiencias de la contratación pública.
“Esto ya está vencido y no se ha terminado. Ahora se pretende una nueva adenda. Estos son los problemas que tenemos cuando la obra pública demora más de lo contemplado. Eso afecta al usuario, al pueblo panameño, que es el que necesita estas obras. Estamos tratando de corregir estas situaciones para que los contratistas del Estado cumplan de buena fe y dentro de los plazos estipulados. No puede ser que todos los contratos se vayan extendiendo en el tiempo”, aseguró.

Durante la inspección, Flores estuvo acompañado por el director nacional de Ingeniería de la Contraloría, Maxwell De Obaldía, quien explicó que el contrato original establecía un período de ejecución cercano a los tres años y contemplaba la culminación de los trabajos en marzo de 2026.
Indicó que la Contraloría revisa la solicitud de extensión de plazo presentada por la empresa, así como una modificación al contrato para incorporar una nueva área de intervención en el corregimiento de Santa Ana.
De Obaldía precisó que, antes de autorizar esa ampliación, la entidad verificará que el contratista concluya los trabajos pendientes en El Chorrillo.
Informó que la Contraloría solicitó, además, a Centroequipos reforzar las cuadrillas de trabajo para acelerar la ejecución del proyecto.
Actualmente, varias calles del corregimiento permanecen abiertas debido a la instalación de un nuevo sistema de drenaje pluvial y sanitario. En otros tramos, el pavimento fue removido y aún no ha sido repuesto, lo que dificulta el tránsito vehicular y genera molestias a residentes y conductores por el avanzado deterioro de las vías.

El proyecto tiene un costo de $65.2 millones y comprende la rehabilitación de 8.64 kilómetros de infraestructura vial. Su objetivo es modernizar la red de calles, los sistemas pluvial y sanitario, construir nuevas aceras, soterrar el cableado aéreo y recuperar espacios públicos.
Las intervenciones se concentran en las calles 23, 25 y 27, así como en la calle Pedro de Obarrio.

