El canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, afirmó que su país continúa a la espera de una respuesta de Panamá para avanzar en la solución de la disputa comercial que mantiene enfrentadas a ambas naciones por las restricciones a productos agropecuarios costarricenses, principalmente lácteos y cárnicos.
Al ser consultado durante la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se celebra en Panamá, Tovar indicó que hasta el momento no había sostenido conversaciones con su homólogo en el marco del encuentro hemisférico.
“No hemos podido conversar ahora el tema más allá de las discusiones de los retos hemisféricos que estamos enfrentando acá en la región”, manifestó.
Sin embargo, el jefe de la diplomacia costarricense aseguró que mantienen la expectativa de que las conversaciones avancen pronto.
“Costa Rica está esperando que Panamá nos dé respuesta al planteamiento que hemos dado. Tuve un buen acercamiento con el canciller Martínez-Acha, pero claramente tenemos que pasar de las buenas intenciones a las acciones y, por el lado costarricense, esperamos que esto pueda ocurrir lo más pronto posible”, expresó.
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Las declaraciones se producen en medio de una disputa comercial que se ha prolongado por varios años y que gira en torno a las restricciones impuestas por Panamá al ingreso de productos agropecuarios procedentes de Costa Rica, entre ellos lácteos, carnes, frutas y otros alimentos. Costa Rica sostiene que las medidas constituyen barreras injustificadas al comercio, mientras que Panamá argumenta que responden a requisitos sanitarios y fitosanitarios.
La controversia ha escalado en los últimos meses. La presidenta costarricense, Laura Fernández, calificó las restricciones como un “bloqueo comercial” que afecta a productores de leche, papa y cebolla, y trasladó el manejo del caso al ámbito diplomático.
De acuerdo con autoridades costarricenses, 26 plantas productoras de lácteos y cárnicos continúan sin acceso al mercado panameño, situación que habría generado pérdidas superiores a los 100 millones de dólares para el sector exportador de ese país.
Por su parte, el gobierno panameño ha rechazado las acusaciones de bloqueo y sostiene que las medidas aplicadas buscan garantizar la seguridad alimentaria y el cumplimiento de las normas sanitarias vigentes.
El conflicto incluso derivó recientemente en tensiones diplomáticas adicionales, luego de que el presidente José Raúl Mulino anunciara la suspensión de la venta de energía eléctrica a Costa Rica como medida de retorsión frente a las presiones ejercidas por el gobierno costarricense.


