Tras seis meses del conflicto en Oriente Medio, la navegación en el Estrecho de Ormuz, sigue siendo un riesgo para la industria marítima mundial y miles de marineros que integran la gente del mar, que no han podido salir de la zona o se han visto afectados al estar varados en zonas aledañas.
Datos de la Organización Marítima Internacional revelan que miles de marineros se encuentran atrapados en el Golfo Pérsico desde que comenzó el actual conflicto el 28 de febrero de este año.
Hasta la fecha, la OMI ha verificado al menos 70 ataques contra buques mercantes internacionales, en los que han muerto 19 marineros.
El secretario de la OMI, el panameño, Arsenio Domínguez, señala aunque algunos barcos y sus tripulaciones han podido abandonar la zona, hasta 400 barcos con alrededor de 6,000 marineros a bordo no han podido zarpar de forma segura desde que comenzó el conflicto.

El Secretario General de la OMI instó este viernes a buscar soluciones prácticas y a reanudar la cooperación para restablecer la libertad de navegación.
“Seis meses después del inicio del conflicto en Oriente Medio, la situación en el estrecho de Ormuz sigue sin resolverse. Miles de marineros en la región continúan viviendo y trabajando en condiciones de alto riesgo e incertidumbre”, alertó.
Sostuvo que las repercusiones de esta crisis son graves, tanto a corto como a largo plazo para la vida de las personas que dependen del transporte marítimo y para las cadenas de suministro.
“La interrupción de las cadenas de suministro vitales de combustibles, fertilizantes y otras materias primas tiene consecuencias para las comunidades y las economías de todo el mundo”, advirtió Domínguez.

En julio, el Consejo de la OMI adoptó una resolución sobre la protección de las rutas marítimas vitales, reafirmando que el derecho de paso por los estrechos utilizados para la navegación internacional no debe ser amenazado, impedido, denegado, obstaculizado, menoscabado ni suspendido.
El tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz ha registrado una fuerte variación durante 2026. De acuerdo con los datos recopilados por la Organización Marítima Internacional (OMI), el promedio diario de tránsitos pasó de aproximadamente 95 unidades en febrero a cerca de 5 unidades en marzo, cuando estaba en pleno apogeo la crisis en la zona, reflejando una caída significativa asociada al aumento de la incertidumbre y los riesgos de seguridad.
Para julio de 2026, el flujo mostró una recuperación parcial hasta alcanzar un promedio diario de 20.7 unidades, aunque todavía muy por debajo de los niveles registrados antes de la crisis.
La OMI hizo un llamamiento para que se restablezca de forma coordinada y sostenible la navegación sin obstáculos a través del estrecho de Ormuz.
“Hago un llamamiento a todos los Estados miembros y al sector del transporte marítimo para que colaboren con la OMI y el sistema de las Naciones Unidas en general, a fin de impulsar soluciones prácticas que permitan restablecer la libertad de navegación a través del Estrecho”.
Dominguez expresó que el deterioro de la seguridad marítima en todo el mundo —desde el Mar Negro hasta el Mar Rojo y el Golfo de Adén. “Pero resulta especialmente angustioso para los miles de marineros inocentes afectados”.


