El diálogo por la Caja de Seguro Social (CSS) podría mutar respecto a los integrantes que lo conforman, ahora previendo una discusión tripartita (Gobierno, empleadores y trabajadores), con la mediación de la Organización Internacional del Trabajo y el cambio del facilitador.
Así se le ha dejado saber a los miembros de la junta directiva de la entidad, que hace una semana se reunieron con el director de la CSS, Enrique Lau, quien les preguntó cómo veían la nueva figura para reactivar un diálogo, paralizado desde hace un año.
De acuerdo con lo conversado, por ejemplo, la representación de los jóvenes o los trabajadores independientes quedaría modificada para estar en calidad de observadores.
Se supone que después de conversar sobre este tema con los directivos de la entidad, que en su mayoría se mostraron a favor de los cambios, Lau hablaría con el presidente Laurentino Cortizo, para plantearle al Ejecutivo la posibilidad de modificar el esquema de conversación. De este segundo paso no se ha podido conocer nada aún.
Se entiende que esto ha surgido como respuesta al discurso que Cortizo ofreció al país, durante la instalación del segundo periodo de sesiones ordinarias de la cuarta legislatura de la Asamblea Nacional. Allí dijo que “el gobierno nacional es respetuoso de la autonomía de la Caja de Seguro Social y los panameños esperamos que, de la mesa del diálogo surjan las opciones viables que fortalezcan el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y que las respuestas que se logren en el diálogo no pongan en riesgo el avance actual de la recuperación económica”.
En este tema, los gremios empresariales han hecho pública y formal su posición respecto a la urgencia de tomar acción, cuando ya se tiene la certeza que el fin de las reservas del subsistema exclusivamente de beneficio definido se dará en 2024.
El pasado 13 de enero, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) envió una carta a Cortizo, en la que insistió en la necesidad “imprescindible afrontar todos los retos que tiene la nación. Resolver el déficit del Programa IVM no se debe postergar. No es un tema que debamos resolver a partir de sesgos ideológicos o cálculos políticos sino con espíritu de nación, ya que de lo contrario, las consecuencias serán irreversibles”.
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá también reiteró esta semana a Cortizo, buscar las soluciones para salvar el IVM.
En su mensaje semanal al país, el sector privado recordó la urgencia que requiere la situación y que todos los elementos críticos han sido expuestos a fin de evaluar las alternativas para rescatar el programa.
Gran parte del problema es que el Gobierno reconoce que es muy complejo y costoso seguir financiando el subsistema exclusivamente de beneficio definido, pero por otro lado, ha dicho de diferentes formas y en diversos momentos que no estaría dispuesto a asumir reformas paramétricas.

