Los depósitos en el Centro Bancario Internacional panameño crecieron 7.43% al cierre de mayo, para totalizar más de $121 mil 90 millones o un equivalente de $8 mil 369 millones adicionales que en el mismo mes del año pasado 2025.
La captación de dinero se ha fortalecido tanto de fuentes extranjeras que deciden ahorrar en Panamá, por la estabilidad de la moneda y la fortaleza del sistema financiero, como de residentes y empresas locales que buscan crear reservas de recursos.
El aumento de los depósitos de particulares en la banca panameña refleja que los clientes están distribuyendo su dinero entre productos diseñados para necesidades distintas: pagos cotidianos, reservas disponibles y ahorro de mayor plazo.
A mayo de 2026, los depósitos internos de particulares alcanzaron $56,164 millones, un crecimiento interanual de 6.6%, según el Informe de Actividad Bancaria de la Superintendencia de Bancos de Panamá.
Para quienes necesitan tener dinero disponible para gastos frecuentes, transferencias, pagos de servicios o compras, las cuentas corrientes o depósitos a la vista son el instrumento más inmediato.
Este tipo de depósitos de particulares residentes sumó $9,940 millones y registró el mayor crecimiento entre las modalidades internas, con un alza de 12.55% frente a mayo de 2025. El comportamiento sugiere una mayor utilización de las cuentas bancarias para fines transaccionales y operativos.
Expertos en finanzas indican que del total de los ingresos que recibe una persona mensualmente, se recomienda destinar 20% al ahorro y crear una reserva de al menos 6 meses de salario ahorrado en caso de una contingencia.
Las cuentas de ahorro, en tanto, mantienen un papel intermedio: permiten conservar recursos accesibles sin que necesariamente estén destinados al movimiento diario. Hay instrumentos financieros como los ahorros para Navidad o final de año que permiten ahorrar semanalmente un momento desde $10 en adelante y se pueden retirar en noviembre o diciembre.

Los depósitos de ahorro de particulares internos totalizaron $14,113.8 millones, equivalentes al 25.1% de los depósitos internos, luego de crecer 6.70% en un año.
Para el usuario, este tipo de cuenta puede servir para separar un fondo de emergencia o metas de corto plazo del dinero destinado a los gastos mensuales.
Los depósitos a plazo siguen siendo la principal modalidad entre los particulares residentes que buscan ahorrar. Alcanzaron $32,110.2 millones, representando el 57.2% de los depósitos internos de particulares, y aumentaron 4.86% interanual al cierre de mayo.
El informe identifica que este predominio contribuye a una estructura de fondeo más estable para el sistema; para el cliente, implica que una parte importante del ahorro se mantiene comprometida por un período definido, en lugar de estar disponible para uso inmediato y recibe una remuneración en intereses.
La decisión entre una cuenta corriente, una de ahorro o un depósito a plazo depende, entonces, del uso que se le dará al dinero y de cuándo se necesitará.
El informe muestra que las tres opciones crecieron durante el último año: los depósitos a la vista aumentaron $1,108.4 millones, los depósitos a plazo $1,488.1 millones y las cuentas de ahorro $885.8 millones. Esta distribución indica que los clientes no están concentrando todos sus recursos en un solo producto, sino combinando liquidez, ahorro y estabilidad.
Antes de elegir, los expertos en finanzas recomiendan que el usuario debería revisar las condiciones específicas de cada banco, como disponibilidad de fondos, requisitos de saldo mínimo, comisiones, tasas aplicables, plazo pactado y posibles penalidades por retiro anticipado.
Comportamiento de las tasas de interés
En cuanto a las tasas de interés, el reporte del regulador bancario indica que entre mayo de 2025 y mayo de 2026, las tasas pagadas por los depósitos a plazo fijo bajaron en todos los vencimientos, aunque los plazos más largos conservaron una mejor remuneración.
La tasa para depósitos a un mes pasó de 3.97% a 3.26%, una reducción de 0.71 puntos porcentuales; la de tres meses bajó de 3.96% a 3.28% (-0.68 puntos), y la de seis meses descendió de 4.13% a 3.44% (-0.69 puntos).
En los depósitos a un año, la tasa se redujo de 4.96% a 4.64%, una caída más moderada de 0.32 puntos porcentuales, manteniéndose como la opción con mayor rendimiento entre los productos comparados.
En las cuentas de ahorro y corrientes, la variación fue mucho menor, pero la remuneración continuó muy por debajo de la ofrecida por los plazos fijos.
La tasa pasó de 1.00% en mayo de 2025 a 0.93% en mayo de 2026, una disminución de 0.07 puntos porcentuales.
Los datos reflejan que, aun con un ajuste general a la baja en las tasas de captación, mantener el dinero por más tiempo sigue representando una diferencia importante para el ahorrista: en mayo de 2026, un depósito a un año pagaba 4.64%, frente a 0.93% en una cuenta de ahorro o corriente.

