El precio máximo del combustible volverá a subir este viernes 18 de septiembre y llevará al diésel a su nivel más alto desde que existe el registro histórico de la Secretaría Nacional de Energía, que recoge los precios en la ciudad de Panamá desde septiembre de 2008.
El litro de gasolina de 95 octanos pasará de $1.28 a $1.39, un aumento de 10.5 centavos. La gasolina de 91 octanos subirá de $1.194 a $1.29, mientras que el diésel bajo en azufre aumentará de $1.40 a $1.53.
Pero el dato más llamativo no está solamente en el aumento de esta quincena. Está en cómo han cambiado los precios a lo largo de casi dos décadas.
La gasolina de 95 octanos todavía está por debajo del máximo registrado en esta serie. Su precio récord fue de $1.59 por litro entre el 17 de junio y el 1 de julio de 2022. La gasolina de 91 llegó entonces a $1.44 por litro.
El diésel cuenta otra historia. Con los $1.530 que regirán desde este viernes, supera el anterior máximo de $1.405 por litro, registrado entre el 1 y el 15 de julio de 2022.
La diferencia importa porque el diésel tiene un peso particular en el transporte de carga y en actividades productivas que dependen de vehículos pesados. Por eso, cuando su precio sube, la discusión deja de ser únicamente cuánto cuesta llenar el tanque.

Un año de cambios bruscos
El comportamiento de 2026 también merece atención.
A comienzos de año, entre el 9 y el 23 de enero, el precio máximo era de $0.840 por litro para la gasolina de 95, $0.782 para la de 91 y $0.763 para el diésel. Para el periodo que comienza este viernes, esos precios serán de $1.384, $1.287 y $1.530, respectivamente.
Eso significa que, en lo que va del año, el precio máximo de la gasolina de 95 ha aumentado 64.8%, el de 91 un 64.6% y el del diésel se ha incrementado 100.4%.
El salto más fuerte se produjo entre marzo y abril. El diésel pasó de $0.903 por litro en el periodo del 6 al 20 de marzo a $1.210 entre el 20 de marzo y el 3 de abril, y llegó a $1.358 en la quincena siguiente. La gasolina de 95 también pasó de $0.948 a $1.144 en ese mismo tramo.
Desde entonces, los precios han tenido movimientos de subida y bajada, pero se han mantenido en niveles considerablemente superiores a los registrados al comienzo del año.

El alza de precio no se queda en el tanque
La pregunta para el consumidor, entonces, no es únicamente cuánto costará llenar el tanque.
El combustible es un costo que atraviesa buena parte de la economía. Está presente en el transporte de mercancías, la distribución, la logística y en actividades que requieren movilizar personas o productos.
Eso puede terminar reflejándose de distintas maneras en el bolsillo. Un aumento de costos puede trasladarse directamente al precio de un producto o servicio. Pero también puede ocurrir que el precio se mantenga y el consumidor reciba menos cantidad, menos promociones o menos servicios por el mismo dinero.
Eso no significa que cada aumento de precios pueda atribuirse al combustible. Los costos de producción, salarios, alquileres, materias primas también intervienen.
La historia de los precios oficiales muestra que los episodios de fuertes aumentos no son nuevos, pasó cuando estalló la guerra entre Rusi y Ucrania, en 2022, aunque ahora el escenario tiene una diferencia importante porque es el diésel el que impone un nuevo récord.
Y ahí está el dato que merece seguirse más allá de la próxima quincena: qué parte de este aumento termina absorbiendo el sector productivo y qué parte termina pagando el consumidor.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto todavía no refleja el impacto completo del nuevo aumento del combustible, ya que el nuevo ajuste que llevará el diésel por litro comenzará a regir a partir de este viernes 18 de septiembre.
Aunque los datos de la Contraloría General de la República muestran que en agosto el grupo de transporte registró un incremento, impulsado por el comportamiento de los combustibles y lubricantes con un alza de 6.4%; sin embargo, el efecto del nuevo máximo histórico del diésel aún no se incorpora en la medición del costo de vida.

Un dato importante a destacar es que estos precios más altos de las gasolinas de 95 y 91 octanos, en 2022, se registraron meses después del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Incluso para esas fechas Panamá vivía momentos tensos cuando organizaciones sindicales y civiles protestaban por el alto costo de los combustibles, que tuvieron su posterior efecto en los precios de los alimentos y otros productos.
Un aspecto importante a resaltar de los precios comparativos de este 2026 de los combustibles es que en ninguno de los tres productos el precio ha estado por debajo de $1, durante el periodo comprendido entre el 6 de marzo de 2026 y el 20 de marzo de 2026.
En ese contexto, es importante resaltar que los precios registran un comportamiento al alza desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, que empezó el 28 de abril de este 2026.

