El hub logístico y marítimo de Panamá en su conjunto conformado por el Canal de Panamá, puertos, aeropuertos, agentes de aduanas, empresas logísticas y de carga, industria de maquinaria, transportistas entre otros, que representan alrededor de 35% del producto interno bruto del país, requiere una visión de largo plazo, una estratégia renovada y una integración que use la tecnología como una herramienta clave para eliminar fricciones y tramitologías innecesarias, pero también necesita del recurso humano capacitado y preparado para el futuro.
Durante el foro el Foro Marítimo, Logístico y Portuario 2026 organizado por la Prensa, Mónica Espinosa, directora ejecutiva de la Asociación de Distribuidores de Maquinarias (ADIMAQ), Danilo Bustamante, presidente de Consejo Empresarial Logístico (COEL), y Daniel Poveda, director general de Innovación Aduanera de la Autoridad Nacional de Aduanas, abordaron la “La transformación digital del hub logístico: innovación, eficiencia y nuevas oportunidades”.
El presidente de COEL planteó el desafío de convertir a Panamá en una plataforma logística integrada; mientras que Daniel Poveda, indicó que esa transformación pasa por la digitalización, interoperabilidad y datos compartidos una tarea que debe estar en manos del sector público y privado. Por su parte Mónica Espinosa destacó que la tecnología debe ir acompañada de formación de talento para operar los nuevos sistemas y equipos.
El reto de integrarse
Danilo Bustamante, presidente de COEL, puso en la mesa las fortalezas que tiene Panamá, que lo hacen único en la región, con un movimiento anual de alrededor de 10 millones de TEUS (medida equivalente a contenedores de 20 pies), por lo que el reto principal es mirar al país como un todo, como un ecosistema logístico que requiere integrarse para seguir creciendo.
Detalló que alrededor del 10% de todo ese movimiento de carga corresponde a importación y el resto a conectividad con transbordo, por lo que considera que ningún país de la región tiene las mismas condiciones de conectividad.
En tal sentido, consideró que la competencia no está en el transbordo regional, sino en cómo Panamá aprovecha su plataforma logística frente a otros centros internacionales que buscan atraer inversión, manufactura intermedia, servicios y cadenas de valor.
Por eso planteó la necesidad de evolucionar de “país de tránsito” hacia “un país de transformación, de manufactura intermedia y de servicios”. Además de aprovechar también el desarrollo logístico hacia el interior del país y conectarlo todo en un mismo ecosistema integrado.

Digitalización el próximo salto
Daniel Poveda, director general de Innovación Aduanera de la Autoridad Nacional de Aduanas, planteó que el próximo salto logístico de Panamá dependerá de una infraestructura digital capaz de conectar instituciones, compartir datos y reducir tiempos en los procesos de carga, con un Port Community System como una de las herramientas para avanzar hacia una cadena logística más integrada.
Poveda explicó que Aduanas trabaja bajo una visión de transformación de procesos, donde la tecnología debe permitir eliminar duplicidades y aprovechar la información existente entre instituciones.
Detalló señaló que uno de los objetivos es evitar que diferentes instituciones soliciten la misma información y lograr que los sistemas puedan compartir datos.
“A veces, un simple proyecto es encontrar un trámite y si tiene el mismo dato en otro trámite. No es más que aplicarlo, hacer que el sistema jale la información del otro dato y de allí nosotros creamos y modernizamos más nuestros procesos”, admitió ante el clamor del sector de evitar la duplicación de trámites y el papeleo innecesario.
Poveda indicó la necesidad del fortalecimiento del recurso humano técnico en Aduanas, donde se ha identificado que se requerirán más de 400 empleos técnicos para acompañar el proceso tecnológico.
Capital humano capacitado
Mónica Espinoza, directora ejecutiva de Adimaq, resaltó que la modernización logística requiere equipos más eficientes y procesos digitales, pero también trabajadores con nuevas competencias técnicas. La formación de talento es una pieza clave para que Panamá pueda aprovechar las oportunidades de crecimiento del hub logístico.
Para visualizar ese poder de movimiento, precisó que más de 15 tipos de equipos participan en la cadena logística de un producto desde su fabricación hasta llegar al consumidor final: maquinaria dentro de fábrica, equipos portuarios, grúas, camiones, remolcadores y equipos de distribución, una fuerza que se dinamiza con el recurso humano capacitado.
“Desde 2019 hasta el año pasado, Panamá alcanzó 5 montacargas por cada 10,000 habitantes, superando a la región, y se proyecta duplicar esa cantidad hacia 2030”.
Además, indicó que la industria de maquinaria tiene un gran potencial para mover la logística del país y para generar nuevas plazas de trabajo. “Cada uno de esos equipos representa una plaza de empleo en el país”.
Precisó que el gran reto es atraer al personal, capacitarlo y prepararlo para las nuevas tecnologías. “La diferencia de estar tecnificados, de poder trabajar en equipo y lograr que podamos anticipar las necesidades, le permite a los distribuidores poder apoyar las necesidades del hub logístico”.
Precisó que llevan a delante el proyecto Adimaq Impulsa Talentos junto con instituciones como el ITSE para cerrar la brecha entre las necesidades reales del sector y la academia. “Que no solamente que salgan preparados, sino darle oportunidad dentro de las empresas para que vayan a hacer visitas técnicas, para que hagan sus prácticas y también para plazas de trabajo”, sostuvo.
Indicó que con este programa han apoyado a más de 1,500 jóvenes en temas de capacitación y prácticas profesionales.
