Los dos interrupciones eléctricas registradas el pasado lunes volvieron a generar inquietud entre los consumidores panameños, luego de que afectaran el suministro de energía a cientos de consumidores en distintas zonas del país.
El primero ocurrió a las 11:59 a.m., cuando se produjo un disparo en la planta de generación de Cobre Panamá, ubicada en Donoso, situación que provocó interrupciones temporales en el sistema eléctrico nacional.
Horas más tarde se registró un segundo incidente en la red de transmisión de Etesa, aumentando las dudas sobre la estabilidad del servicio, ya que este afectó la planta potabilizadora de Chilibre.
El incidente en la planta de la mina
La situación ocurrida en la planta termoeléctrica de Cobre Panamá sorprendió a parte de la población debido a que la operación en el complejo minero se limitaba únicamente a la exportación del material ya extraído. Sin embargo, la mina mantiene operativa una planta termoeléctrica con capacidad instalada de 300 megavatios, alimentada con carbón.
Tras el evento, la empresa de distribución Ensa, responsable del suministro de energía eléctrica en parte de la ciudad capital, Colón y Panamá este, confirmó que la primera interrupción se produjo “debido a un disparo ocurrido en la planta generadora de Cobre Panamá, según el informe preliminar del Centro Nacional de Despacho (CND)”.
Posteriormente, la empresa minera reconoció que “una incidencia en una de las unidades de generación de la planta termoeléctrica afectó el suministro por un período de siete minutos”.
Cobre Panamá explicó que la planta continúa funcionando porque suministra energía a procesos esenciales del complejo minero y porque también puede inyectar excedentes al Sistema Interconectado Nacional.
No obstante, la empresa aclaró que el segundo apagón ocurrido la tarde del lunes “no estaba relacionado con la planta termoeléctrica”, sino con problemas en la línea de transmisión eléctrica atribuidos por la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) a causas climáticas.
Según expertos del sector eléctrico el disparo fue un efecto de la desconexión del equipo que integra la red, es decir, la planta termoeléctrica en este caso de la mina de Donoso, se encontraba generando energía y se desconectó por una falla que generó una caída temporal del servicio.
#ENSAInforma sobre los dos eventos sucedidos el día de hoy y que afectaron el servicio eléctrico: pic.twitter.com/teuRWdTvqi
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La incidencia, originada en el Sistema Interconectado Nacional (SIN), afectó temporalmente a unos 29 mil clientes en sectores como Tinajitas, Los Andes, Calzada Larga, Vía Ricardo J. Alfaro y Costa del Este. La empresa ENSA indicó que la afectación tuvo una duración aproximada de siete minutos y el servicio fue restablecido en su totalidad a las 12:06 p.m.
COBRE PANAMÁ ACLARA QUE NO TUVO RELACIÓN ALGUNA CON LA INTERRUPCIÓN ELÉCTRICA
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Cobre Panamá aclara que la interrupción del servicio eléctrico registrado en algunos sectores del país durante horas de la tarde de este lunes 25 de mayo no tuvo relación con su planta de energía.
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Tras consulta de La Prensa, Cobre Panamá detalló que la operación actual de la planta termoeléctrica fue autorizada por el Plan de Preservación y Gestión Segura (PGS) “aprobado por las autoridades panameñas bajo la Resolución No. 45 de 30 de mayo de 2025 que permite explícitamente, en su artículo segundo, acápite b, la operación de la planta termoeléctrica de Minera Panamá, S.A., ubicada en el Puerto Internacional de Punta Rincón, como parte de las actividades necesarias para garantizar el cuido y mantenimiento seguro del sitio”.
La planta posee dos unidades de 153 MW cada una, para un total de 306 megavatios de potencia instalada. Y para que esté activa se alimenta de carbón.
A máxima capacidad, la termoeléctrica tiene un consumo promedio diario de 2,800 toneladas de carbón. El carbón utilizado es importado de Colombia.

Hasta la fecha, el gobierno a través del Ministerio de Industria y Comercio ha autorizado parcialmente las operaciones mineras puntualmente para procesar el material rocoso expuesto, transformarlo en concentrado de cobre y exportarlo.
Una medida autorizada bajo la resolución publicada en la Gaceta Oficial No. 30498 del 7 de abril de 2026, establece que la mina podrá realizar labores de remoción del material que aún se encuentra en la mina, cuya exposición a condiciones climáticas representa un riesgo real de generar drenaje ácido y afectar el suelo y las fuentes de agua, de no ser manejado de forma adecuada, pero no significa una activación de toda la minería.

Una investigación publicada por Revista Concolón advierte que la operación de la planta termoeléctrica de carbón de Cobre Panamá reabre el debate sobre el impacto ambiental y los compromisos climáticos del país, debido a que se trata de una central que utiliza carbón mineral, considerado uno de los combustibles fósiles con mayores emisiones de dióxido de carbono (CO2).
El reportaje detalla que la planta cuenta con dos unidades de generación y una capacidad instalada de 300 megavatios, convirtiéndose en una de las termoeléctricas a carbón más grandes de Centroamérica.
Además, señala que Panamá se comprometió internacionalmente a reducir emisiones y avanzar hacia una matriz energética más limpia, mientras organizaciones ambientales cuestionan que la operación de la planta pueda extender la dependencia de combustibles fósiles en el país.
La falla en la línea de Etesa
Más de tres horas sin electricidad y hasta siete horas sin agua potable en algunos sectores de la capital panameña fue el saldo de la falla registrada la tarde del lunes 25 de mayo en la red de transmisión eléctrica nacional. Este incidente afectó hogares, comercios, empresas, el Metro de Panamá y dejó temporalmente fuera de operación la planta potabilizadora de Chilibre.
Etesa informó que el apagón se originó por el desprendimiento de un conductor en una línea de transmisión, un evento que aún se encuentra bajo investigación. Según José Vergara, director del Centro Nacional de Despacho, la falla se produjo en el sistema de transmisión y luego activó mecanismos automáticos de protección en las redes de generación y distribución eléctrica.
La empresa estatal descartó cualquier relación entre este apagón y el incidente ocurrido horas antes en la planta termoeléctrica de Cobre Panamá. “Fueron eventos totalmente aislados en tiempo y consecuencias”, afirmó Vergara. Datos de la ASEP indican que la interrupción comenzó a las 3:59 p.m. y el servicio fue restablecido a las 7:15 p.m., para una afectación de tres horas con 16 minutos.
La empresa estatal explicó que el sistema logró contener la contingencia y evitó un apagón nacional. Al momento del evento, la demanda eléctrica era de 1,987 megavatios y la afectación alcanzó aproximadamente el 34% del sistema. Las áreas más impactadas fueron Colón, Chilibre, Calzada Larga y varios sectores de la capital.
Especialistas del sector consideran que los apagones recurrentes evidencian debilidades en la red de transmisión y problemas de mantenimiento preventivo. Cristóbal Samudio, consultor de Nexergy Corp., advirtió que Panamá tiene suficiente capacidad de generación, pero enfrenta retrasos en proyectos clave como la cuarta línea de transmisión. “Lo que ha pasado de forma recurrente me dice que no hemos logrado resolver los problemas”, sostuvo.

