En la Asamblea Nacional se ha impuesto una campaña mediática entre declaraciones de diputados y procesos de audiencia pública con la que se está tergiversando el impacto de la derogación de las leyes 122 de 2019 y 314 de 2022, las dos normas legislativas que permiten materializar excesivos beneficios fiscales a los inversionistas hoteleros.
Melchor Herrera, el diputado del gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD) y quien propuso la Ley 314, afirmó que se requiere de un análisis profundo sobre los impactos de derogar esta norma, porque se eliminarán los beneficios fiscales que tiene el sector hotelero bajo el paraguas de la Ley 80 del 8 de noviembre de 2012, que dicta normas para el fomento de la actividad turística en Panamá.
“Se le pega a las exoneraciones existentes en la Ley 80 y a los incentivos turísticos, como la exoneración de impuestos de inmueble”, insistió en una entrevista dada a los periodistas que trabajan en la Asamblea.
Tal aseveración no es cierta, porque como bien explicó a este diario el abogado Carlos Barsallo, de darse las derogatorias de las leyes 122 y 314, como solicitó el Ejecutivo, se vuelve a la aplicación de la Ley 80, con todos sus incentivos.
Los comentarios de Herrera tampoco se ajustan de forma integral a los hechos ocurridos en la Asamblea, cuando dice que ya se habían logrado los cambios que reclamaban varios sectores de la sociedad civil.
Mencionó las reformas que impuso la Ley 314, bajo la cual se reconocerá como crédito fiscal el 60% del valor total del proyecto declarado ante la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), y no el 100%, como lo planteaba la Ley 122.
No dijo que la Ley 314 introdujo un parágrafo transitorio que permitió que quienes estuviesen en trámite para obtener los beneficios fiscales siguieran gozando de lo que establece la Ley 122, es decir, del 100% de la exoneración.
Esto significa que el Estado, lo que es igual a los ciudadanos, reembolsará a los inversionistas la totalidad del dinero que estos destinen a infraestructuras turísticas fuera del distrito de Panamá.
En las redes sociales no han faltado comentarios en contra de quienes se oponen a derogar las leyes, advirtiendo que el turismo en Panamá logrará el nivel de desarrollo y empleo que se necesita cuando mejore el servicio que se le ofrece a los visitantes, y no necesariamente con más hoteles que terminan financiando los contribuyentes.
