El exsubdirector de la Caja de Seguro Social (CSS), Francisco Bustamante, compartió el diagnóstico que ha hecho del sistema de pensiones, un modelo que califica como fracasado porque está basado en una “estructura de subsidios”.
Cree que la salvación está en el modelo de capitalización individual, con ahorros que podrían mejorar según la capacidad de cada cotizante, para garantizar el pago a los jubilados a lo largo del tiempo.
Bustamante, quien dejó el puesto en febrero pasado, reconoció en una entrevista con este diario que la forma en la que se abordará la solución será la clave en el proceso para migrar de un sistema exclusivamente de beneficio definido a uno totalmente de capitalización individual.
En este camino hay obstáculos estructurales. Dijo que la estructura de la junta directiva de la CSS es esencialmente gremial. “Ellos responden a una visión de gremio, no una visión de país”.
La Cámara de Comercio recordó ayer, domingo, que desde el último parche al sistema, que se introdujo hace 15 años, se sabía que solo se estaba comprando tiempo, por lo que ahora, plantear propuestas cortoplacistas es un engaño a la población.
Marcela Galindo, presidenta de la Cámara de Comercio, se refirió a la CSS como una “muestra de desidia, indolencia y falta de criterio”.
La crisis
La Caja de Seguro Social (CSS) es una entidad fracasada. No funciona su estructura organizacional, el rol de la junta directiva es nulo —atrapada en la resolución de conflictos laborales—, el subsistema exclusivamente de beneficio definido no tiene fondos y el diálogo para reformar la entidad no prosperó.
Francisco Bustamante, economista y exsubdirector de la CSS, conoce al monstruo desde sus entrañas. Y en base a esa experiencia habló con este diario sobre lo que cree sería el camino a tomar. Reconoce errores tácticos, las luchas internas y la mentalidad de “subsidio” que está ahogando al país, y la cual se refleja en la búsqueda de soluciones para el subsistema exclusivamente de beneficio definido de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
Si se conocen los números y la situación de insostenibilidad financiera del IVM, ¿por qué no se toman decisiones?
Porque el problema se ha manejado desde la óptica de los derechos adquiridos. Tenemos una sociedad inmadura, que pide beneficios, pero que no está dispuesta a asumir responsabilidades.
La sociedad panameña le dice al Gobierno resuelve, pero no me pongas impuesto, no me cambies las bases paramétricas... Y solo salen argumentos realmente banales, como decir que las deudas de los empresarios que no han pagado, que son menos de $300 millones, taparán el hueco de $1,000 millones al año...
El problema es que la estructura del sistema es insostenible.
En palabras simples, ¿cómo se explica el fracaso del modelo?
Como está estructurado ahora el IVM exclusivamente de beneficio definido, los aportes de una persona durante 20 años de cotización, solamente le cubren ocho años como jubilado... Significa que las personas que tenemos más de ocho años de jubilación estamos siendo subsidiadas por los que menos ganan y que están trabajando. Eso es más que injusto... Se necesitan como 10 o 12 trabajadores para pagar la pensión de alguien que recibe $1,500.
¿Cuál sería el modelo al que se debe transitar?
Yo creo en el modelo de la capitalización individual.
Bustamante se refiere a un plan de pensiones que esté basado en un ahorro personal en el que todos los aportes que hace el trabajador van a su cuenta individual.
Si esto se compara con lo que recibe actualmente un jubilado habría una baja en el monto de la pensión que recibe. Una persona que hoy día se jubila con $1,500 al mes, en el modelo de capitalización individual estaría recibiendo unos $900. Pero mientras más tiempo trabaja, más oportunidad tendría para mejorar su pensión.
Además, remarca Bustamante, " ya sea porque el sistema te permita aumentar tus fondos o porque lo haces con un fondo complementario, tú vas a armar la pensión que tú quieres tener cuando tú llegas a la edad. Tomas control de tu gestión y eres lo que tú has producido. Tú no subsidias a nadie, pero nadie te subsidia a ti”.
Podría haber una combinación de personas que ganan muy poco, y a esas la “sociedad les da un subsidio”, pero sería un esquema más justo y más equilibrado, dijo el economista.
¿Este modelo fue conversado con la actual administración, se propuso o se revisó?
La propuesta que nosotros desarrollamos, nunca la pudimos discutir con el Gobierno, pero presentamos lo que había que hacer. Dijimos que para incentivar a la gente a que aumentara su aporte en un sistema individual, se les tenía que dar una garantía de que el sistema funciona.
Tengo que hacer una reforma administrativa, pero eso me va a tomar tiempo. Entonces, la propuesta fue la siguiente: Hay un déficit que hay que absorberlo. El sistema mixto tiene casi $4,000 millones en reservas y el subsistema exclusivamente de beneficio definido menos de $1,200 millones. Vamos a tomar prestado del mixto para cubrir los déficits y que el Estado me reemplace esto con un bono que me dé la garantía de que no estoy utilizando un fondo para financiar el otro.
Un bono que se va a hacer realidad en 10 o 15 años, cuando la gente de ese sistema mixto empiece a jubilarse y tenga los fondos para pagarlos.
Con ese esquema se aliviaría la presión fiscal en el Gobierno, de manera tal que no tuviera que sacar ese dinero inmediatamente porque lo usábamos de la reserva. Esto tenía un componente, que golpeaba el superávit que tiene la CSS, que lo usa el gobierno central para balancear el déficit fiscal.
Nos daba varios años para hacer la reforma administrativa, hacer confiable la gestión financiera, mejorar el sistema de salud y para que la gente tomara la decisión de aumentar su cotización para jubilarse con más dinero. Implicaba también medidas paramétricas que no había que hacer enseguida.
Había que hacer un juego de medidas paramétricas; subes la edad, bajas los años, bajas el monto, y haces ajustes en el tiempo... Bueno, las primeras reacciones de oposición a eso salieron de autoridades del gobierno central.
¿Por qué?
Aquí es donde todo el mundo llora y se preguntan, cómo va a financiar el Gobierno los bonos o de dónde sacará la plata. Nosotros decíamos que Panamá tenía la tasa más baja de recaudación fiscal de América Latina. Había dos formas de hacerlo: mejorar la eficiencia en la recaudación fiscal, pero aún así no va a subir mucho más; o crear un financiamiento especial para poder financiar esos déficit que estamos asumiendo. Hicimos los cálculos y nos daba cerca de $700 millones si subíamos el ITBM de 7% a 10%. Eso es transparentar las cuentas y decirle al pueblo que si se quiere mantener el nivel de beneficio del subsistema de beneficio definido; esto es lo que cuesta y lo vamos a pagar de tal forma...
Se dijo que era imposible subir los impuestos. Sin embargo, se tienen que tocar los impuestos tarde o temprano, como también se va a tener que reformar la estructura del impuesto. Aquí los que más ganan son los que menos pagan, pero a nadie le gusta escuchar eso. Suena feo, suena grosero, casi comunista hablar así. Y hemos dejado que este discurso quede insensible en la sociedad.
Además, el tema ha quedado en manos de los que menos les interesa que esta sociedad funcione porque no hemos tenido la madurez de asumir las responsabilidades como nación. Ese es el drama que estamos viviendo.
Lamentablemente, nunca pudimos sentarnos a discutir con el gobierno central, porque por una razón u otra estaban ocupados, vino la pandemia y abrimos el diálogo. O sea, no se dio una posición de Estado.
Y el diálogo, ¿ha funcionado?
El diálogo no funcionó. Nosotros fuimos muy ingenuos. Primero, en querer hacerlo más amplio porque se trataba de un problema nacional. Mientras que las centrales sindicales, inclusive empresariales, insistían en que fuera un diálogo tripartito...
Entonces se amplió la participación. Lamentablemente, después de una semana de darles todo el panorama y explicar cuál era la situación de la CSS —desnuda y sin engaños— nos chocamos con la situación de que empezamos a ver presiones, de que se querían más beneficios.
¿Qué les hizo pensar que iban a tener una posición diferente cuando esa es la misma posición de organizaciones sentadas en la junta directiva?
Porque ampliamos el diálogo. El problema es que los nuevos llegaron con la misma guitarra. La actitud de que no es mi problema, es problema del Gobierno, cuando sí es tu problema porque lo vas a pagar.
No importa la solución que se haga, la pagará el pueblo. Lo que tenemos que buscar es que sea de la mejor manera para distribuir el pago de esa obligación.
Y volviendo a su propuesta, ¿cómo los cotizantes del sistema mixto tendrían la certeza de que se cumplirá la palabra de devolverles su dinero, si la CSS ha demostrado ser tan ineficiente?
Porque hay una fuente de ingreso con el ITBMS para hacerle frente a los bonos del Estado.
Bustamante está convencido de que el Gobierno terminará tomando los ahorros individuales de los cotizantes del sistema mixto, pero observa como un riesgo que se usen sin ninguna garantía. “Porque te voy a ser franco: No es que este Gobierno no tenga capital político; no tiene tiempo para hacer lo que corresponde”.

