Los jóvenes europeos se han visto más afectados por la pérdida de empleo derivada del impacto económico de la pandemia y les ha costado más recuperarse de la situación en comparación con otros grupos de edad, según se desprende del informe Empleo y Desarrollo Social en Europa 2022, publicado ayer martes por la Comisión Europea.
Entre las razones, el informe apunta la temporalidad de sus contrataciones, la dificultad para encontrar el primer empleo después de la formación y pone de manifiesto la necesidad de impulsar políticas sociales y de empleo para resolver los desafíos a los que se enfrenta este colectivo a la hora de acceder al mercado laboral, especialmente ante el deterioro de la situación socioeconómica derivada de la guerra en Ucrania.
Además, el estudio pone de relieve que la brecha de género se extiende hasta esta edad, ya que las mujeres jóvenes que empiezan a trabajar cobran un 7.2% menos que sus compañeros hombres y la diferencia se amplía con la edad.
El documento evidencia que los jóvenes tienen problemas para encontrar empleos que encajen con sus habilidades y experiencia. Si bien la tasa de desempleo juvenil descendió en 2021, se situó un 1% por encima de los niveles de 2019.
Además, uno de cada dos jóvenes tiene contratos temporales cuando en otros grupos de edad la proporción se amplía a 1 de cada 10. Los jóvenes con educación secundaria tiene un 19% menos de posibilidades de no trabajar frente a los que no tienen ninguna formación.

