Algunas empresas chinas mostraron recientemente su preocupación acerca de la nueva regulación de la Unión Europea para limitar las distorsiones causadas por las subvenciones extranjeras, informa el rotativo estatal Global Times.
Según la nueva normativa, que entrará en vigor en julio, la Comisión Europea estará facultada para investigar las contribuciones financieras concedidas por países no pertenecientes a la UE a empresas que ejercen una actividad económica en la UE y corregir, en caso necesario, sus efectos distorsionadores.
La Cámara de Comercio China en la Unión Europea expresó su profunda preocupación por el nuevo reglamento, que describe como potencialmente discriminatorio para las empresas chinas.
Expertos chinos citados por el medio local Global Times aseguran que la regulación está dirigida a empresas chinas por su fuerte competitividad en diversos campos y que refleja un sesgo político contra las compañías del país asiático.
Las empresas en los sectores de la automoción y de los paneles solares, en los que las compañías chinas tienen ventaja, serán las primeras en sufrir el impacto, vaticinó un experto al Global Times.
La implementación de la normativa traerá consigo mucha incertidumbre y una carga excesiva para las empresas, aseguran fuentes del sector industrial chino al rotativo, que añadieron que la mayor preocupación es cómo se definirá lo que es un subsidio.
Por su parte, la Embajada china ante la Unión Europea instó recientemente a Bruselas a que no construya nuevas barreras comerciales basándose en los subsidios y a que cree un buen entorno empresarial para las compañías extranjeras.
Bajo la nueva regulación, si la Comisión Europea detecta una subvención extranjera que distorsiona el mercado único y cuyos efectos negativos superan a los positivos, podrá imponer a las empresas medidas correctoras estructurales o no estructurales, o aceptarlas como compromisos para remediar la distorsión (por ejemplo, desinversión de determinados activos o prohibición de una determinada conducta de mercado.
