Los analistas de Moody’s y banqueros que participaron en el Inside Latam Panamá 2023 organizado por la calificadora de riesgo, estiman que 2024 será otro año con presiones inflacionarias, alza de tasas de interés por las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos y una desaceleración del ritmo de crecimiento y por ende del consumo.
Jaime Tarazona, director de análisis de crédito de Moody’s, indicó que 2024 será un año retador para la banca panameña en cuanto al crecimiento y calidad de la cartera de créditos, además del impacto en el costo del fondeo y la liquidez.
Detalló que para este año 2023 se espera que el sistema bancario panameño crezca entre 5% y 7%. “Esto refleja una disminución con respecto al rango previo que estaba entre 6% y 8% que se estimaba hace unos meses”, dijo Tarazona al señalar que se han tomado en cuenta los acontecimientos que se han generado en el mercado local como las protestas por el rechazo del contrato minero y recientemente la declaratoria de inconstitucionalidad de ese contrato por parte de la Corte Suprema de Justicia.
El analista indica que las colocaciones, es decir, el otorgamiento de créditos aumentarán, pero probablemente sea a un ritmo menor que en 2023.
Moody’s estima que la cartera morosa y vencida aumentará a niveles cercanos al 5%, con cierto sesgo a que este estimado siga creciendo.
“Consideramos que en el 2024 es altamente probable que haya un mayor gasto en provisiones y también veremos a más entidades bancarias siendo eficientes en sus costos y llevando métricas como es el índice de liquidez legal a niveles cercanos o inferiores al 40%, y hay que recordar que en Panamá el limite regulatorio es de 30%”.
Tarazona precisa que la banca panameña está preparada para enfrentar los retos de morosidad.
“Hay que recordar que la banca pide colaterales importantes para aquellas operaciones que son de mayor riesgo en la parte empresarial. Donde sí probablemente veamos un deterioro es en la cartera de consumo de tarjetas sin garantías”, refirió.

El director de análisis de crédito de Moody’s agregó que la rentabilidad del sistema bancario tenderá a disminuir en 2024. “Creemos que el costo de los recursos y del fondeo será alto por temas como el aumento en la tasa de referencia de la FED, pero también por factores internos de la economía de Panamá, como el riesgo soberano, en un contexto donde se ha bajado la calificación crediticia de Panamá, entonces el nuevo fondeo que se tome será a tasas más altas”.
Por otro lado, explica que al haber mayor morosidad, los bancos van a tener que tomar mayores provisiones y eso impacta la rentabilidad.
Voceros de los bancos indicaron que es probable que para 2024 se registren aumentos en las tasas de interés de los créditos. Mientras que las tasas de interés para los depósitos también serían ajustadas.
“Nos vamos a tener que acostumbrar tanto los bancos como los clientes a manejar niveles de tasas de interés más altas en los activos y a compensar más a los depositantes con mayores tasas y al final a tener márgenes sostenibles y saludables porque vamos a tener un entorno de tasas más alto de lo que hemos vivido históricamente”, afirmó un vocero del sistema financiero panameño.

