Los panameños y residentes en el país mantienen deudas que superan los $42,334 millones, de acuerdo con APC Experian, al cierre de julio de 2026.
El informe revela que los préstamos hipotecarios son el principal destino del financiamiento, seguidos por los préstamos personales, tarjetas de crédito y créditos para vehículos.
Este informe recopila los financiamientos de más de 2.56 millones de clientes entre naturales y jurídicos tanto en bancos, como en cooperativas, empresas de telecomunicaciones y otros que dan financiamiento.
Dentro del sistema bancario, las hipotecas representan el mayor compromiso financiero de los consumidores, con un saldo de $21,528 millones, equivalentes a más de la mitad de la cartera bancaria.

El segundo mayor componente son los préstamos personales y los créditos para vehículos. Las tarjetas de crédito también ganan espacio dentro del financiamiento al consumo.
El economista, Luis Morán, sostiene que el crédito va en aumento y sigue siendo el instrumento para personas naturales y jurídicas, para poder seguir avanzando. “Se observa la dependencia del crédito y el uso significativo en hogares, familias, trabajadores y empresas. Una realidad es que el panameño esta adquiriendo bienes y servicios, incluyendo bienes de primera necesidad, con crédito”, indicó.
Esa dinámica se debe en gran parte a la pérdida de poder adquisitivo, bajos ingresos y tasas de desempleo elevadas.
“Cientos de panameños tienen que recurrir al crédito, en medio de una recuperación economica, que aun no se observa en todos los sectores”.
Ante este panorama, preocupa que las personas se endeuden por encima de su capacidad de pago, tomando en cuenta que no deberían comprometer más del 50% a 60% de su salario sumando obligaciones de descuentos directos o voluntarios.

Consejos para reducir las deudas:
Revisar de forma constante el historial crediticio: es crucial revisar la información de crédito, porque permite detectar y corregir errores a tiempo sobre el manejo de las finanzas personales.
Crea un presupuesto: Elabore un presupuesto mensual que contemple tus ingresos, gastos fijos y variables. Asegúrase de asignar montos para ahorros y emergencias.
Organizar los pagos: Prioriza el pago de los compromisos crediticios. Puede utilizar métodos como la “bola de nieve” (pagar primero las deudas más pequeñas) o el método de “interés más alto” (pagar primero las deudas con tasas de interés más altas).

Revisa los gastos: Analiza los gastos mensuales para determinar las áreas donde se pueden reducir los gastos innecesarios.
Ahorrar e invierte: Establecer metas de ahorro realistas y buscar automatizar el ahorro. Considerar abrir una cuenta de ahorros separada para los objetivos a largo plazo y evaluar opciones de inversión para hacer crecer el dinero.
Establece un fondo de emergencia: Intentar ahorrar al menos de tres a seis meses de los gastos básicos en la cuenta accesible.
Prevención del fraude de identidad: activar alertas sobre los movimientos de la cuenta bancaria y el historial crediticio es esencial para proteger la identidad.

