El 70% del motor económico del país proviene de la empresa privada, que factura más de $2 millones anuales, lo que resalta la importancia de las Mipymes en la economía nacional, señaló este martes en Café con La Prensa, Raúl Fernández, director de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme).
A pesar de su importancia, señaló que el 95% de las empresas mueren en sus primeros tres años por falta de preparación y procesos, no por falta de capital.
Para Fernández, el principal obstáculo que enfrentan los emprendedores es el desconocimiento. “El verdadero reto no es el financiamiento ni el acceso al mercado, sino la falta de preparación para hacer negocios. Muchos emprendedores se enfocan solo en convertir una idea en dinero, pero no se detienen a estudiar los procesos que llevan a un negocio a prosperar”, apuntó.

En el conversatorio donde se analizó el rol fundamental de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) en el crecimiento económico de Panamá, también participaron Manuel Ferreira, director de Asuntos Económicos de la Cámara de Comercio, y Boris Wainberg, fundador de Buzz Advertising y Panamá Startups.
Para romper esa barrera del desconocimiento es que están los mentores, coaches, que ya saben cómo se hace negocio y asesoría gratuita que ofrece Ampyme, sostiene Fernández.
Formalizarse es la clave
“La clave está en el conocimiento. Si logramos que más empresas se formalicen y accedan a la seguridad jurídica, el país podrá crecer de manera sostenida. Solo con la formalización, las empresas pueden tener acceso a financiamiento, capacitación y mercados más grandes”, enfatizó el director de Ampyme.
El conversatorio también abordó la necesidad de colaboración entre diferentes actores del ecosistema empresarial. Raúl Fernández compartió ejemplos de cómo la Ampyme ha logrado, en colaboración con otras instituciones, facilitar el acceso a $21 millones para microempresarios sin necesidad de recurrir a los recursos del Estado, utilizando un fideicomiso.

Por su parte, Boris Wainberg subrayó la importancia de la innovación para las pequeñas empresas, que facturan entre $150,000 y $1 millón. “Son empresas jóvenes, que aún tienen una mentalidad micro, pero que ya están creciendo y buscan modernización y financiamiento para escalar. El desafío es aprender a ser autosuficientes y no depender tanto del apoyo gubernamental”, indicó Wainberg.
Afirmó que “el juego empresarial es de supervivencia. No necesariamente tengo que depender de que me ayude el gobierno ni de entes externos. Tengo que luchar, esforzarme para sacar adelante mi idea y tener preferiblemente un negocio innovador”.
Recomienda a los micro y pequeños empresarios “no ir a la guerra solos”, buscar asesoría, aunque sea con un vecino, alguien que ya haya desarrollado una empresa, preguntarle qué ha hecho y cómo lo hizo, qué problemas tuvo para evitar cometer los mismos errores y ahorrarse tiempo y dinero.
Considera que lo que está faltando al ecosistema económico para ayudar más es coordinar y jalar la carreta para el mismo lado.
Manuel Ferreira, por su parte, apuntó a la necesidad de simplificar los trámites burocráticos para facilitar la formalización de las empresas y mejorar el acceso a recursos.
“Si realmente queremos que las Mipymes crezcan, debemos hacer que el proceso sea más fácil y rápido. La burocracia es un freno para los emprendedores”, señaló.
Para Ferreira, “tenemos que lograr que los políticos tomen un curso de español con el verbo facilitar, para facilitar las cosas de manera sencilla. Hacer las cosas fáciles”.
Señaló que el problema del desempleo no es solo 227 mil personas sin trabajo, sino que donde más desempleo hay es entre las mujeres, entre la gente joven y en el área rural.
Los expertos coincidieron en la importancia de invertir en la educación técnica y vocacional, especialmente para los jóvenes, quienes constituyen una gran parte del talento que las Mipymes necesitan para seguir creciendo.
“El gran problema que tenemos es que falta la lechuga del sándwich. Entre la gente que se gradúa en el país y solo logra el 70%, con 11 años y medio de educación, y los licenciados, doctorados, máster, hay una mitad que nos hace falta, es la base técnica, la técnica vocacional y profesional”, explicó Ferreira, reiterando que se necesitan técnicos vocacionales.
Ferreira destacó que las reformas en la educación y la implementación de modelos de educación dual permitirán que los estudiantes adquieran experiencia práctica en el ámbito empresarial, mejorando así la calidad del capital humano disponible.
“Viene una reforma a la educación y tenemos que incluir el elemento de la educación dual. Que el estudiante practique en la empresa y que no sea un dolor de cabeza del código laboral, para romper el mal ciclo que tenemos donde los jóvenes no tienen la experiencia", dijo Ferreira.
Espacio del Emprendedor
Fernández destacó que Pandeportes les dio en la Cinta Costera un espacio para el emprendedor que tiene espacio de coworking, networking, de podcast, computadoras con todos los software necesarios, puntos de encuentro, espacios de desarrollo digital, todo gratis.
“El emprendedor tiene que quitarse la pena y hablar. Hoy en día, si no estás en las redes sociales, literalmente no existes. Son plataformas que no funcionan solamente creando una cuenta y subiendo una foto. Son plataformas con algoritmos reales y tienes que hacer las cosas bien para que la plataforma te promueva bien”, afirmó.

Dijo que allí se enseña a digitalizar procesos, utilizar la inteligencia artificial como una herramienta para crecer más rápido y un sistema integrado de trámite donde hay ocho instituciones del Estado para superar burocracias, todo en un solo lugar con abogado, contador y desarrollador de plan de negocio gratis.
Fernández reiteró que hoy en día en los tres primeros años mueren el 95% de las empresas y no por falta de ganas de trabajar, no por falta de una idea innovadora, sino por el desconocimiento. Se busca reducir ese número y aumentar en 15% la supervivencia en los tres primeros años, y que las empresas grandes le compren a las empresas chicas. Eso es el cierre del ecosistema, es verdaderamente responsabilidad social empresarial.
Reiteró que “si el empresario chico genera economía, al país le va bien y a la empresa grande le va aún mejor”, aseguró Fernández.
Fernández señaló que las Pymes han crecido mayormente en tecnología. “Nuestro país exporta mariposas a Asia”, por ejemplo, dijo Fernández.
No descartó crear un directorio de emprendedores para que puedan, entre otras cosas, colaborarse entre ellos.
El conversatorio culminó con una visión optimista sobre el futuro de las Mipymes en Panamá, señalando que, si se logran superar los desafíos actuales, el sector podría experimentar un aumento del 25% en la facturación digital, lo que se traduciría en un impacto positivo para toda la economía del país.
