El Departamento de Comercio de Estados Unidos impedirá a las empresas o individuos chinos comprar algunos semiconductores y materiales de fabricación estadounidense.
En concreto, la orden impedirá a compañías o individuos chinos acceder a microchips o componentes fabricados en Estados Unidos, lo que limitará su capacidad para fabricar piezas necesarias para el funcionamiento de supercomputadores o sistemas militares avanzados.
Las reglas implican, además, que cualquier compañía extranjera que proporcione este tipo de materiales fabricados en Estados Unidos a empresas o individuos chinos podría ser incluida a su vez en la lista de entidades sancionadas del Departamento de Comercio.
La medida, fuertemente rumoreada durante la última semana en algunos medios estadounidenses, es similar a las restricciones impuestas a la compañía china Huawei por la Administración del anterior presidente estadounidense, Donald Trump (2017-2021).
El Partido Comunista Chino ha dedicado una gran cantidad de recursos a desarrollar capacidades de computación avanzada y planea convertirse en un líder en Inteligencia Artificial para 2030, avisó la subsecretaria para la Administración de Exportaciones del Departamento de Comercio, Thea Rozman.
Detalló que estos avances tecnológicos están sirviendo para espiar a los propios ciudadanos chinos y para desarrollar tecnología militar avanzada.
El anuncio de restricciones se produce pocas semanas después de que el Congreso estadounidense aprobara una ley para estimular la producción de microchips en Estados Unidos.
IBM anunció planes para invertir 20 mil millones de dólares en el estado de Nueva York durante los próximos 10 años para fabricar chips.
