En los últimos seis meses las tarifas de los fletes marítimos para el traslado de mercancías desde Asia a los puertos de América y viceversa han tenido una disminución de aproximadamente 35%, según el Índice Mundial de Contenedores compuesto de Drewry.
Por ejemplo, para mover un contenedor de 40 pies de largo del puerto de Shanghai, China al puerto de Los Ángeles, costa oeste de Estados Unidos, en septiembre de 2021 se pagaban 12 mil 424 dólares pero hasta el pasado 28 de julio esa tarifa cayó a 7 mil 199 dólares.
Igual ocurrió con la ruta de Shanghai a Nueva York, en la costa este, donde se concentra el mayor volumen de la población estadounidense, el flete por un contenedor de 40 pies de largo disminuyó de 16 mil dólares en septiembre de 2021 a 9 mil 827 dólares hasta el pasado 28 de julio.
La disminución de los fletes está relacionada con la menor demanda de los consumidores estadounidenses y el incremento de la inflación que, en lo que va de 2022, se ubica en 6.3%.
Estos fletes que se cobran para mover carga hasta los puertos estadounidenses son más o menos los que se manejan para el resto del continente americano, según representantes del sector.
Sin embargo, se debe tener en cuenta que mucha de la mercancía que está almacenada o en los anaqueles de los comercios se transportó con fletes costosos y en muchos casos seguirán reflejando ese incremento para la venta a los consumidores.
Algunos especialistas indican que las tarifas podrían caer todavía más ya que existe un exceso de inventario en los comerciantes de Estados Unidos, aunque tienen pedidos pendientes de China, país afectado por los confinamientos intermitentes por brotes del virus de la covid-19.
En el caso de Panamá, la caída de los fletes favorecería las exportaciones porque se disminuyen los costos para los envíos de productos nacionales.
Al respecto, Víctor Pérez, presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (Apex), dijo que el efecto más importante ha sido en exportaciones a Asia y Europa, en especial en frutas frescas de temporada. “Además del factor flete hay que tomar en consideración la devaluación del euro frente al dólar lo cual encarece nuestro producto en relación a otros orígenes”, comentó Pérez.
Añadió que este encarecimiento ha obligado a algunos de nuestros exportadores a tener que hacer ajustes a la baja en el precio de venta. “En este momento y aún con los fletes altos y la devaluación, nuestra perspectiva de volumen de exportación en productos agrícolas para la próxima temporada 2023 se mantiene en números positivos”, manifestó. El sector exportador en general, indicó Pérez, ha mostrado resiliencia al factor de costos inflacionario global y ha podido aún en este entorno generar crecimientos de aproximadamente 20% de enero a mayo de 2022.

