Un primer intento para reflotar el buque portacontenedores de 400 metros de eslora atrancado en el Canal de Suez fracasó este viernes 26 de marzo, anunció la compañía marítima Bernhard Schulte Shipmanagement (BSM), encargada de la gestión técnica del navío.
La operación “fracasó”, reconoció BSM en su comunicado, que precisa que “dos remolcadores suplementarios de 220 a 240 toneladas” llegarán de aquí al 28 de marzo para reforzar las maniobras.
Con el bloqueo del tráfico son más de 200 barcos con miles de millones de dólares de mercancías los que se quedaron también varados, pero las consecuencias económicas exactas dependerán de la duración de la parálisis.
El bloqueo “no podía caer en un peor momento para el canal más utilizado” del mundo, en plena pandemia del coronavirus, comentó Jonathan Owens, experto en logística de la University of Salford Business School.
El valor total de los bienes bloqueados o que deben emprender otra ruta difiere según las informaciones: de 3.000 millones de dólares diarios según Jonathan Owens, a 9.600 millones según Lloyd’s List, revista británica sobre el transporte marítimo.
“Dada la gran cifra de partes afectadas por la situación, directa e indirectamente, es imposible a este nivel cuantificar el valor de las mercancías” retrasadas, considera Daniel Harlid, analista para Moody’s.
Bloqueo no significa automáticamente pérdida, dice a la AFP Jai Sharma, abogado especializado en el transporte marítimo para el gabinete Clyde and Co.
Aunque es posible calcular los miles de millones de dólares de las mercancías retrasadas, el impacto para las empresas y las posibles reacciones en cadena no pueden aún ser cuantificadas y dependerán de las reservas de que dispongan.
Para el sector petrolero, el problema sería menos duro, pues solo 1.740 millones de barriles transitan diariamente por el canal. El poco petróleo del Golfo que se destina a Europa pasa en un 80% por el oleoducto Sumed, dijo Paola Rodríguez Masiu, de Rystad Energy. Y el ducto tiene además capacidad disponible.
Ahora los operadores están enfrentados al dilema de esperar la reapertura del canal, o perder una semana o diez días para hacer el desvío por Africa pasando el cabo de Buena Esperanza.
Es lo que el gigante de transporte marítimo Maersk y el alemán Hapag-Lloyd planean hacer.
Tal desvío puede cifrarse en centenares de miles de dolares por barco, o sea un sobrecosto de entre 15 y 20%, cifró para la AFP Plamen Natzkoff, analista de VesselsValue.
Y esto teniendo en cuenta que la gran mayoría de los trayectos, hasta 90%, no están asegurados contra los retrasos, subraya Lloyd’s List. Citando observadores, la revista indica que es necesario esperar muchos litigios para determinar quién pagará.

