La Cámara Panameña de la Construcción (Capac) intenta preparar a todos sus agremiados para lo que sería la inminente huelga de los trabajadores de esta industria, luego de que en la negociación de la convención colectiva Capac-Suntracs para el periodo 2022-2025 entró en el periodo más complejo ante las peticiones de aumento de salarios, sin que se llegara a algún acuerdo.
El pasado 8 de marzo concluyó el período de conciliación de la convención con la intervención del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel). Y finalizado el período de mediación, el sindicato comunicó que, dentro de los 20 siguientes días a esta fecha, convocaría a una huelga general indefinida, debido a la falta de acuerdos en materia salarial.
Ayer 9 de marzo, Eduardo Rodríguez, director general de la Capac, circuló una nota a todos los agremiados del organismo para dar una serie de recomendaciones ante la declaratoria de huelga, lo que implica la paralización de las actividades productivas en todos los establecimientos afectados.

Recordó que la declaratoria de huelga produce la suspensión de los efectos de los contratos de los trabajadores que la declaren o se adhieran a ella.
Por otro lado, el empleador tiene prohibido celebrar nuevos contratos de trabajo para la reanudación de los servicios suspendidos, salvo que –a juicio del Mitradel– sean necesarios para evitar perjuicios irreparables a las maquinarias y elementos básicos, siempre que los huelguistas no autoricen el trabajo del personal necesario para esos fines.
Los efectos económicos de una huelga siempre son temidos, pero más aún en plena pandemia.
En 2018, cuando el sindicato convocó a una huelga por un mes, la industria dejó de realizar actividades productivas por un valor de $270 millones.
Ahora, se tiene el agravante de que, en medio de la pandemia, la industria ha visto caer su producción de forma dramática.
De acuerdo a Capac, cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) indican que la participación del sector de la construcción en el PIB en el 2019 –antes de pandemia– fue del 14.5%.
En el 2020 –en plena pandemia– fue del 5.5% y tuvo una ligera recuperación en el tercer trimestre del 2021 para alcanzar el 8.8%.
Respecto a las negociaciones con los trabajadores, la Capac informó que el sindicato aspira a un incremento de 0.70 dólares por hora para los próximos cuatro años, mientras que los empresarios mantienen una oferta de 0.07 dólares para el mismo periodo, considerando el actual estado de la economía y de la industria.
Para Capac, los niveles salariales de los trabajadores de la construcción, aún sin el aumento propuesto, son de los más altos del sector productivo.
Saúl Méndez, secretario general del Suntracs, ha dicho que exigen aumentos de salarios frente al alto costo de alimentos, medicamentos, combustible, electricidad y otros.

