El avance del fenómeno de El Niño ha reavivado las dudas sobre la seguridad alimentaria en Panamá. Con menos lluvias y temperaturas más altas, el arroz, se mantiene como un tema central en el debate público.
El arroz es el principal alimento de la dieta de los panameños, por lo que cualquier advertencia sobre una posible reducción de la producción genera preocupación por un eventual desabastecimiento o un aumento de precios. Así que el análisis sobre inventarios, producción e importaciones cobra especial relevancia en un año marcado por el fenómeno de El Niño.
Aunque el escenario ha alimentado interrogantes sobre un posible desabastecimiento, la Federación de Asociaciones de Productores de Arroz y Granos de Panamá (Fapagrap) afirma que, con los inventarios actuales, las importaciones previstas y la cosecha que ya empieza a ingresar al mercado, el país mantiene garantizado el suministro de este alimento básico
Mediante un análisis elaborado por la federación, se dio a conocer que, hasta el 19 de junio, la disponibilidad total, incluyendo inventario físico e importaciones pendientes, era de 4,221,842.58 quintales de arroz, lo que garantiza el consumo nacional, estimado en 779 mil quintales mensuales, hasta el 28 de noviembre de 2026, incluso sin considerar la nueva cosecha.
Esta estimación se elaboró con base en los reportes de siembra de 4,500 hectáreas en abril, 10 mil en mayo, 7,500 en junio y otras 7,500 durante la primera quincena de julio. A partir de esas áreas sembradas, se proyecta una producción de 2,655,000 quintales de arroz en cáscara, utilizando un rendimiento conservador de 90 quintales por hectárea debido a los efectos del fenómeno de El Niño.

Tomando en consideración que el cultivo de arroz requiere aproximadamente 120 días entre la siembra y la cosecha, se prevé que la producción sembrada en abril comience a ingresar a finales de julio; la de mayo, durante agosto; la de junio, en septiembre y octubre; y la sembrada durante la primera quincena de julio, en octubre y la primera mitad de noviembre, reemplazando gradualmente el inventario que se consume.
Para esta proyección también se tomaron en cuenta los contingentes de importación pendientes de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el contingente extraordinario aprobado por la Cadena Agroalimentaria y las importaciones que realizará el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA).
En conversación con La Prensa, Omar Spiegel, presidente de Fapagrap, señaló que, aunque la primera etapa de siembra fue menor debido al fenómeno de El Niño, la cosecha prevista permitirá mantener el abastecimiento del país. Agregó que la Cadena Agroalimentaria revisa periódicamente los inventarios y suele tomar decisiones sobre nuevas importaciones con tres o cuatro meses de anticipación. Por ello, si fuera necesario reforzar el abastecimiento para 2027, esa decisión se evaluará una vez concluya la cosecha y se conozcan los resultados de producción.
Importaciones ya previstas
Spiegel explicó que el abastecimiento para los próximos meses ya contempla las importaciones aprobadas con anterioridad. Señaló que este año ingresarán al país 940 mil quintales de arroz correspondientes a los contingentes establecidos en el Tratado de Promoción Comercial (TPC) y la Organización Mundial del Comercio (OMC).
A esa cantidad se suma un contingente extraordinario de 786 mil quintales y otros 600 mil quintales que importará el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA). Spiegel precisó que este último volumen no fue aprobado por la Cadena Agroalimentaria.
Con estos volúmenes ya previstos, Spiegel no considera necesario autorizar nuevas importaciones extraordinarias en este momento, ya que un mayor ingreso de arroz importado podría saturar el mercado cuando entre la cosecha nacional y afectar los precios que reciben los productores.
El dirigente explicó que el comunicado divulgado por Fapagrap responde a las hipótesis planteadas por “algunos importadores”, quienes han advertido sobre posibles escenarios de desabastecimiento debido a los efectos del fenómeno de El Niño en las zonas de producción del país.
¿Subirá el precio?
Spiegel sostuvo que el objetivo es evitar que el costo del arroz aumente para los consumidores, pese al incremento de algunos costos de producción. Explicó que el próximo año ingresará arroz importado a menor precio y que ese producto deberá ayudar a compensar el costo de la cosecha nacional.
“La idea es que los costos que hemos asumido los productores sean promediados con ese arroz que van a comprar a bajo costo, para no tener que afectar al consumidor”, afirmó.
Para Spiegel, el reto no es únicamente garantizar que haya suficiente arroz para los consumidores, sino mantener un equilibrio entre el abastecimiento del país y la protección de la producción nacional.
“Las decisiones de abastecimiento se toman tres o cuatro meses antes. Nosotros no podemos esperar que el país se quede con cero arroz para decidir si traer arroz”, afirmó.
La Prensa intentó obtener una reacción del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) sobre las proyecciones de abastecimiento, el impacto del fenómeno de El Niño en la producción nacional y la necesidad de nuevas importaciones de arroz. Sin embargo, al cierre de esta edición, la entidad no había respondido a las consultas.

