Pese al incremento de 219% en el flujo de visitantes entre enero y agosto, en comparación con igual periodo de 2021, lo cierto es que el sector turístico panameño está lejos de regresar a los números previos a la pandemia respiratoria del coronavirus.
La cifra reportada por la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) en los primeros 8 meses de 2022 es 22% inferior al movimiento de un millón 514 mil visitantes que ingresaron en igual periodo de 2019.
Para este año la ATP y el Fondo de Promoción Turística estiman que ingresarán al país1.8 millones de visitantes.
Voceros de gremios turísticos manifestaron que el sector venía registrando cifras importantes durante los primeros 5 meses del año, pero en junio hubo una disminución en el movimiento de visitantes se acentuó en julio debido a las protestas en todo el país por parte de grupos sociales. Esta coyuntura provocó un alto porcentaje de cancelaciones, en especial a destinos como Bocas del Toro, Pedasí y Tierras Altas.
El reporte de la ATP da cuenta que en los primeros 8 meses del año el gasto turístico alcanzó los 3 mil 92 millones de dólares, un 22% inferior a los números de 2019.
El presidente de la Asociación Panameña de Hoteles, (Apatel), Raúl Jiménez, explicó que es importante hacer la diferencia entre visitantes y turistas. “El visitante puede ser un pasajero de crucero o una persona que ingresa al país, pero no pernocta como sí lo hace un turista”, detalló.
Bajo esta clasificación, el número de turistas hasta agosto pasado fue de 290 mil 873 personas menos en comparación con 2019.
“Aunque se logre los 1.8 millones de visitantes será insuficiente porque en 2019 ingresaron 2.5 millones y hay que decir que ese año el sector turístico registró pérdidas”, comentó Jiménez.
En junio pasado, señala el presidente de Apatel, la ocupación registró su nivel más alto de los últimos tres años al reportarse un 60%, principalmente en la ciudad capital, producto de un número considerable de eventos que se desarrollaron en el país.
“La cifra cayó a 30% por las protestas en julio, y luego en agosto y septiembre se recuperó algo, pero este año no vamos a regresar a los niveles previos a la pandemia y esperamos que 2023 sea similar al 2019″, adelantó.
La ATP reporta una ocupación hotelera del 54% hasta agosto, pero este porcentaje se hace bajo la premisa de que hay 9 mil habitaciones de hospedaje público cerradas.
Jiménez agregó que en habitaciones propiamente relacionadas con el sector hotelero todavía hay 5 mil 720 cerradas, cálculo que no incluye pensiones, cabañas y otros centros de hospedaje.
“De mayo a la fecha se han incorporado 580 habitaciones de hoteles que permanecían cerradas desde 2020, quedando en 21 mil 780 habitaciones disponibles, un 21% por debajo de los números de 2019, destacó Jiménez.

