Las diferencias entre los indígenas y la empresa Aes Panamá, debido a la construcción de la hidroeléctrica Changuinola I, en la provincia de Bocas del Toro, ha generado 34 cierres durante el año 2019, que incluyen el bloqueo de calles, la intervención en zonas constructivas y la paralización de operaciones.
Así lo dio a conocer Miguel Bolinaga, presidente de AES Changuinola, tras una reciente crisis en la que se han intensificado las medidas de presión de los grupos indígenas.
“En lo que va de año hemos tenido 34 cierres por parte de grupos indígenas. Esto pone en riesgo y retrasa lo que se está haciendo. El proyecto está listo desde 2011, pero estamos arreglando un túnel”, explicó. Se trata de una represa que necesita estar en operación en enero de 2020.
Según Bolinaga, se han invertido cerca de 600 millones de dólares, de los cuales han dado a las comunidades 89 millones de dólares entre efectivo e inversión destinadas a las zonas adyacentes al proyecto.
Sin embargo, no ha sido posible estabilizar la tensa relación con los grupos de la comunidad.
Los lugareños reclaman el cumplimiento de los puntos pactados en un acuerdo tripartito, entre la comunidad, la empresa y el Gobierno. Alegan que todavía se adeudan las inversiones sociales y ambientales.
Bolinaga, por su lado, advierte que la empresa ha cumpliendo no sólo con la indemnización del 100% de las familias con algún tipo de afectación, por un monto total de 32.1 millones de dólares, sino que han entregando obras de infraestructura y de servicios públicos en las comunidades de Charco La Pava.
Los dirigentes comunitarios han expresado que salieron de sus tierras de Charco La Pava, de forma voluntaria, ante la promesa de tierras colectivas que no han sido asignadas.
CRISIS ANTE CONSTANTES CIERRES
AES Changuinola manifestó su preocupación ante la grave situación que ayer martes 26 de noviembre se salió de control, cuando varias personas ingresaron a las instalaciones operativas con machetes amenazando a sus colaboradores y contratistas, lo cual generó que abandonaran sus puestos de trabajo ante el temor por su integridad física.
“Miembros de las comunidades Ngäbe mantienen cerrada, ilegalmente, las vías de acceso a las instalaciones de la Central Hidroeléctrica Changuinola I”, comunicó la empresa.
Se estima que habrá un impacto en el suministro de generación eléctrica renovable al Sistema Interconectado Nacional, debido a los sucesos de ayer y el cierre ilegal del acceso a la Central Hidroeléctrica Changuinola I.
Las acciones han ocasionado la paralización de las operaciones por más de 30 días, desde febrero a la fecha, lo que podría incrementar la tarifa eléctrica, alega Aes.

