El conflicto en Medio Oriente y la volatilidad en los precios del petróleo y del combustible de aviación comienzan a generar preocupación en la industria aérea, que advierte de un posible aumento en el precio de los boletos si la crisis se prolonga.
Peter Cerdá, vicepresidente regional para las Américas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), señaló en el marco del Simposio Internacional de Carga Aérea realizado en Lima, Perú, que el costo del combustible representa uno de los principales gastos para las aerolíneas y que cualquier incremento impacta directamente en las tarifas para los pasajeros.
“El coste de combustible tiene un impacto importante en nuestro sector; en muchos casos puede representar entre un 27% y hasta un 50% del costo operativo de una línea aérea. Con la crisis que estamos viviendo en Medio Oriente y la falta de combustible, esos precios van a ir aumentando a nivel mundial y también en nuestra región”, indicó.

Cerdá advirtió que, de mantenerse la presión sobre los precios del combustible, las aerolíneas tendrán que trasladar parte de ese incremento a los consumidores. “Obviamente el consumidor lo va a sufrir porque el precio de los boletos tendrá que incrementar si esta crisis se prolonga y si el precio del combustible sigue aumentando”, agregó.
Por su parte, el director general de la IATA, Willie Walsh, explicó que el aumento en el combustible de aviación ha sido incluso mayor que el registrado en el precio del petróleo crudo.
Según Walsh, la producción y el mercado del combustible de aviación han experimentado una disrupción significativa, lo que ha llevado a un encarecimiento mayor que el observado en el crudo. “Hemos visto un aumento en el precio del petróleo y en el precio del combustible de aviación, pero el incremento en el combustible de aviación ha sido significativamente mayor”, afirmó.

Indicó que en algunos momentos el crecimiento del precio del combustible llegó a alcanzar niveles cercanos al 100%, cuando las previsiones para este año apuntaban a incrementos de alrededor de 40% o 41%.
No obstante, el directivo señaló que en las últimas semanas se observa una leve moderación en los precios. “La buena noticia es que eso está empezando a descender. Hemos visto que el precio del crudo ha bajado y que el crecimiento del precio del combustible de aviación también ha disminuido”, explicó.
El precio medio mundial del combustible para aviones subió la semana del 28 de febrero al 6 de marzo 58.4% con respecto a la semana anterior del 21 al 27 de febrero, situándose en 157,41 dólares por barril, según el monitor de precio de la IATA.
Al cierre de la semana del 13 de marzo, el combustible volvió a subir 11,2% para ubicarse en 175 dólares por barril.

Por regiones, Europa y los países de la Comunidad de Estados Independientes (CIS) registran el precio más alto del combustible de aviación, con un promedio de 191.95 dólares por barril, seguidos por África, donde el jet fuel se ubica en 186.39 dólares por barril. En Asia y Oceanía, el precio alcanza 175.74 dólares por barril, mientras que en América Latina y Centroamérica se sitúa en 171.54 dólares por barril y en el Medio Oriente en 172.37 dólares por barril.
En contraste, América del Norte presenta el precio promedio más bajo entre las regiones analizadas, con 162.30 dólares por barril. El informe también señala que el precio del petróleo Brent se ubica en 97.27 dólares por barril, mientras que el margen de refinación o crack spread alcanza 77.73 dólares, reflejando la presión en la producción de combustibles derivados del petróleo utilizados por la industria aeronáutica.

El director general de la IATA atribuyó parte de la volatilidad reciente en los precios del combustible a movimientos especulativos en los mercados financieros, impulsados por fondos de inversión y por la incertidumbre global, aunque estimó que esa presión podría disminuir gradualmente.
El director de la IATA recordó que la industria aérea ya ha enfrentado escenarios similares en el pasado. Entre 2011 y 2013, el combustible de aviación llegó a situarse cerca de 130 dólares por barril, y aun así el sector logró mantenerse rentable durante ese periodo.
En cuanto al desempeño regional, Walsh indicó que el panorama para América Latina continúa siendo positivo, aunque con un ritmo de expansión ligeramente menor que el promedio mundial.
El crecimiento anual del sector aéreo a nivel global se sitúa en torno al 2.6%, mientras que en América Latina ronda el 2.2%, una diferencia que, según el ejecutivo, sigue mostrando un mercado con demanda sólida.
A pesar de la presión en los costos, la IATA considera que la demanda por transporte aéreo en la región se mantiene robusta, lo que podría ayudar a amortiguar parte del impacto derivado de la volatilidad del combustible.


