La Iglesia Católica abogó este viernes 3 de julio por el diálogo entre la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y la comunidades impactadas por el proyecto de embalse de Río Indio.
Durante un pronunciamiento tras culminar la Asamblea Ordinaria No. 225, la Conferencia Episcopal Panameña indicó que la clave es escuchar y mantener un respeto mutuo, lo que conduciría a “soluciones duradera”.
En la declaración, leída por el obispo de la Diócesis de David, Luis Enrique Saldaña, la iglesia expresó su preocupación por la crisis de acceso al agua potable que enfrentan muchas comunidades del país.
“Cada vez son más los sectores de la población panameña que padecen la falta de acceso suficiente y continuo al agua potable. Detrás de esta situación hay familias, niños, adultos mayores y comunidades enteras cuya salud y calidad de vida se ven seriamente afectadas”, señalaron.

Agregaron que “el agua es un don de Dios, un derecho humano fundamental y un bien común que debe ser protegido y garantizado para todos”, al recordar una enseñanza del fallecido papa Francisco sobre el acceso al agua potable como un derecho humano básico y universal.
Llamado al entendimiento
Los obispos revelaron que durante su asamblea recibieron a representantes de la ACP y de comunidades de Río Indio, Donoso y otros territorios relacionados con el proyecto.
“Agradecemos la disposición de ambas partes para presentar sus inquietudes, compartir sus expectativas y buscar caminos de entendimiento”, indicaron.
La Conferencia Episcopal sostuvo que “el diálogo sincero y respetuoso es el único camino para construir soluciones duraderas”.
Destacó que “escuchar no significa renunciar a las propias convicciones, sino reconocer la dignidad del otro, valorar sus legítimas preocupaciones y buscar juntos el bien común”.
Los obispos también plantearon que cualquier iniciativa de desarrollo debe equilibrar el interés nacional con el respeto a los derechos de las comunidades.
“Todo proceso de desarrollo debe armonizar el interés nacional con el respeto a los derechos de las comunidades, su participación efectiva en las decisiones que les afectan y el cuidado responsable de la creación”, señala el comunicado.

Proyecto avanza
La ACP ha comunicado que constantemente mantiene comunicación con las comunidades.
Por el momento continúa con el cronograma del proyecto, cuyo objetivo es garantizar agua tanto para el consumo humano como para la operación del Canal de Panamá frente a los efectos de las sequías.
La subadministradora de la ACP, Ilya Espino de Marotta, informó recientemente que el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) categoría III será entregado al Ministerio de Ambiente entre diciembre de este año y enero de 2027. La entidad prevé adjudicar el contrato de construcción en 2027 e iniciar las obras en 2028.
De acuerdo con la ACP, el proyecto contempla el reasentamiento de 423 familias ubicadas dentro de la huella del futuro embalse. La entidad asegura que el proceso se desarrolla mediante consultas individuales y comunitarias bajo un marco de compensación acordado con los residentes, mientras continúan los estudios ambientales y las futuras consultas públicas exigidas por la legislación.
