El inicio de la temporada de cruceros en Colón quedó empañada por los males que tienen años sin resolverse: calles atestadas de basura e inoperantes sistemas de bombeo de agua para evitar inundaciones cada vez que cae la lluvia en la ciudad atlántica.
Esa mirada triste de un lugar que lo tiene todo, cuando consideramos sus playas, gastronomía, turismo de compras y su gente, fue la que finalmente percibieron los 5,009 turistas que llegaron en dos barcos a la región el pasado 8 de noviembre.
Como parte del balance de lo que fue el arribo de los cruceros, la Cámara de Comercio de Colón informó que del total de visitantes, cerca del 40% hizo giras turísticas y participó en actividades en destinos fuera de Colón.
Pero la gran mayoría, es decir, el 60% se quedó en la provincia para visitar y hacer compras en la Zona Libre de Colón, el sector de 4 Altos y la ciudad, con algunas de sus calles inundadas.
El presidente de la Cámara de Comercio de Colón, Michael Chen, pidió a las autoridades [Ministerio de Vivienda y de Obras Públicas] acelerar el paso con las reparaciones de las bombas pluviales de la ciudad de Colón y ejecutar un plan de mantenimiento constante y rutinario de las mismas.
A las autoridades locales sugirió ser enérgicos en los llamados de atención y multas a ciudadanos y empresas que hagan incorrecta disposición de la basura.
Reconoció que la situación actual ocasiona una severa pérdida de confianza en Colón y Panamá como destinos turísticos y de compras.
Durante la actual temporada de cruceros se espera la llegada de aproximadamente 125 embarcaciones con un aproximado de medio millón de turistas en Colón, indicó Chen, para darle contexto a lo que está en juego.

