El presidente estadounidense Joe Biden celebró el “histórico” paquete de 1.2 billones de dólares para infraestructuras aprobado por el Senado el martes, y aplaudió el acuerdo bipartidista sobre este plan que, prometió, “transformará Estados Unidos”.
El proyecto de ley, que aún necesita ser aprobado en la Cámara de Representantes, financia obras en carreteras, puentes y puertos, así como agua potable e internet de banda ancha.
Esto creará miles de puestos de trabajo bien remunerados, la mayoría de los cuales no requieren un título universitario, dijo Biden.
“Esta histórica inversión en infraestructura es lo que creo que ustedes, el pueblo estadounidense, quieren”, añadió en un discurso en la Casa Blanca.
“Este proyecto de ley demuestra que podemos trabajar juntos” con la oposición republicana, subrayó el mandatario demócrata.
Tras meses de negociaciones, este paquete fue aprobado por mayoría simple con el respaldo de varios republicanos, un hecho inusual en el polarizado Congreso.
Pero su futuro parece más incierto en la Cámara de Representantes, donde surgieron fisuras dentro de la estrecha mayoría demócrata, entre el ala izquierda y los centristas. Es probable que las negociaciones sean duras y que la votación final en el Congreso no llegue hasta el otoño boreal.
El plan de inversión en infraestructuras prevé 550 mil millones de dólares de nuevo gasto federal. Si se tiene en cuenta la reorientación de otros fondos públicos existentes, se llega a un total de 1.2 billones de dólares, el equivalente al PIB de España en 2020.

