El movimiento de jubilados y pensionados de Panamá se declaró preparado para la reunión convocada por el presidente José Raúl Mulino en la que se busca destrabar el conflicto en torno al Proyecto de Ley 226, iniciativa que amplía los descuentos y beneficios para la tercera edad y que ha generado un firme rechazo por parte del sector empresarial.
Guillermo Cortés, dirigente de los jubilados, calificó la propuesta como “el proyecto de la disputa” debido a la férrea oposición de los gremios comerciales.
Sin embargo, ve con optimismo el llamado del Ejecutivo. A juicio de Cortés, la convocatoria de Mulino demuestra que no existe una intención inicial de veto, sino el interés de buscar un punto de equilibrio que modere el impacto en la empresa privada y permita la sanción de la ley.
Descuentos ‘no negociables’
A pesar de la disposición al diálogo, la dirigencia advirtió en Telemetro que acudirán al encuentro con una postura firme y con temas que han catalogado como estrictamente no negociables:
Pañales desechables para adultos: El aumento del beneficio en este rubro es una prioridad humana que no cederán.
Accesorios de ayuda técnica: Descuentos en bastones, andaderas, sillas de ruedas y prótesis se mantienen inalterables.
Medicamentos: Los jubilados rechazan el argumento de las pequeñas farmacias que afirman que los nuevos descuentos las llevarán a la quiebra. Cortés denunció que el problema real no son los beneficios de los ancianos, sino el monopolio de las grandes cadenas y el sobrecosto de las medicinas en Panamá, las cuales considera que se venden hasta un 500% más caras que en otros países de la región.
Margen para el consenso
Por el contrario, el movimiento de jubilados reconoció que existen ciertos artículos de “lujo” donde sí se podría flexibilizar la norma para aliviar la presión de los comerciantes:
Descuentos en hoteles: La ley plantea establecer el descuento en hoteles al 50% de lunes a jueves y al 40% los fines de semana. La dirigencia admite que la mayoría de los pensionados de bajos ingresos no pueden costear estos complejos, por lo que el porcentaje es totalmente conversable.
Telefonía e internet: Algunos puntos regulatorios solicitados por las empresas de telecomunicaciones podrían revisarse bajo un esquema de beneficio mutuo.
Los jubilados esperan que la convocatoria formal se concrete en los próximos días para definir el futuro de la normativa.
Finalmente, el llamado de la dirigencia al mandatario Mulino es que priorice la justicia social por encima de las presiones sectoriales, mientras el gremio empresarial sigue solicitando el veto y se ha mostrado a favor de acudir a una mesa de diálogo para evaluar el impacto de la nueva ley y buscar una fórmula que permita beneficiar a quienes realmente lo necesitan sin poner en riesgo la sostenibilidad de las empresas.
Mulino informó que antes de proceder con la sanción o el veto de la legislación convocará a una reunión esta semana en el Palacio de las Garzas para sentar a las partes en conflicto. El encuentro contará con la participación de tres representantes de los gremios de jubilados y tres de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap).

