Google obtuvo una victoria judicial en el Reino Unido en una querella colectiva que lo acusaba de utilizar ilegalmente datos personales en iPhones, y le reclamaba hasta 4.069 millones de dólares en daños y perjuicios para los usuarios.
La Corte Suprema británica dio la razón al gigante estadounidense de internet, al restablecer una decisión de primera instancia que consideraba que la querella, liderada por el exdirigente de una influyente asociación de consumidores británica, no demostró que se infligieran daños a los usuarios.
La asociación “Google You Owe Us” (“Google, nos lo debes”), dirigida por el antiguo director de la asociación de consumidores Which?, Richard Lloyd, intentaba obtener hasta 3.000 millones de libras (4.069 millones de dólares) en concepto de indemnización para más de 4 millones de usuarios en Inglaterra y Gales.
Inmediatamente, lamentó en un comunicado “el duro golpe para los consumidores del Reino Unido y la imposibilidad de demostrar la uniformidad de los daños a todos los demandantes”.
“Para recibir una indemnización por daños y perjuicios, es necesario demostrar que se ha producido un uso ilícito por parte de Google de los datos personales de un individuo concreto”, señala el comunicado del Tribunal Supremo, que resume la decisión del juez George Leggatt.
Pedir una indemnización sin demostrar “que el individuo ha sufrido daños materiales o angustia mental como consecuencia de ese uso ilícito es, por tanto, inválido y la autorización para demandar a Google fuera de su jurisdicción”, es decir Estados Unidos, “fue denegada correctamente” en primera instancia, concluyó el juez.

