El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, afirmó que el concepto de geologística está redefiniendo el papel de Panamá en la economía global, al integrar la ubicación estratégica del país con infraestructura, tecnología y gobernanza en un contexto de creciente incertidumbre internacional.
Durante su intervención en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe (CAF), Chapman señaló que el mundo atraviesa transformaciones profundas en la geopolítica, el comercio y las cadenas de suministro.
Según el ministro, las disrupciones de los últimos años —crisis financieras, pandemia, tensiones geopolíticas, conflictos armados y eventos climáticos extremos— han puesto en evidencia la fragilidad de las cadenas de suministro concentradas únicamente en la reducción de costos.
“Estamos transitando de la eficiencia extrema a la resiliencia estratégica, de la concentración a la diversificación geográfica”, sostuvo, al advertir que este nuevo paradigma está cambiando la relación entre geografía, economía y poder.
Chapman explicó que la geologística implica “la integración de la ubicación estratégica, la infraestructura, la tecnología y la gobernanza para optimizar el flujo de bienes, datos, energía y valor agregado”, lo que convierte a la conectividad segura y confiable en un activo estratégico de primer orden. En este contexto, afirmó que Panamá ya no es solo una vía de tránsito, sino “un nodo crítico de la red logística mundial”.
El titular del MEF destacó que el país ha evolucionado hacia un rol más sofisticado dentro de las cadenas globales de valor, apoyado en el Canal de Panamá ampliado, puertos de clase mundial en ambos océanos, el hub aéreo de las Américas y un sistema ferroviario interoceánico complementario. “Panamá dio un salto cuántico y dejó de ser un punto de tránsito para convertirse en un centro global de transbordo, distribución y redistribución de carga”, afirmó.
Añadió que este modelo abre oportunidades no solo para Panamá, sino también para América Latina y el Caribe, al facilitar la integración productiva regional y la incorporación de mayor valor agregado. “Nuestra región no puede seguir dependiendo fundamentalmente de la exportación de materias primas sin valor agregado”, señaló, al plantear que Panamá puede servir como plataforma para atraer manufactura avanzada, servicios tecnológicos y procesos industriales más complejos.
Chapman concluyó que, en un mundo cada vez más fragmentado, Panamá ofrece atributos escasos como estabilidad institucional, previsibilidad jurídica y una visión estratégica de largo plazo. “Panamá no solo conecta océanos, conecta regiones; no solo mueve mercancías, mueve oportunidades”, afirmó, al sostener que el país está en capacidad de asumir un rol geoestratégico creciente en la economía global.

