Además de las personas mayores de 70 años de edad, con una salud precaria debido a un cuadro patológico de enfermedades precedentes, el coronavirus está al acecho de otra víctima: la economía del planeta.
A estas alturas, nadie cierra los ojos ante la evidencia de que el virus originado en China impactará de forma negativa en el crecimiento global, pero la gran pregunta que formulan los expertos es en qué medida lo hará y cuánto tiempo durarán sus consecuencias.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con sede en París, intenta interpretar estas claves en un informe de título elocuente, “Coronavirus: la economía mundial amenazada”, en el que alerta de que el virus que avanza como la pólvora es la mayor amenaza para la economía mundial desde de la crisis financiera de 2007.
El estudio dibuja dos escenarios: uno malo, que sería el que estamos viviendo actualmente, y otro, aún peor, que pondría en jaque la economía mundial.
Con base en el primero, la OCDE espera que el pico de contagio del Covid-19 sea completamente superado en esta primera parte del año y que sus efectos mundiales sean “suaves”. Si esta previsión se cumple, el crecimiento de la economía mundial podría recuperarse en 2021 y llegar hasta el 3.25%. Sin embargo, advierte de que el primer trimestre de 2020 podría incluso acabar en negativo.
La economía más afectada será la del gigante asiático, donde se originó el virus y donde se registra el mayor número de contagios y muertes. Su PIB puede descender por debajo del 5% en 2020 (fue del 6.1% en 2019), pero la OCDE espera que se recupere al 6.4% en 2021.
En Estados Unidos, la OCDE prevé para 2020 un aumento de 1.9% del PIB (una décima menos); en Japón, de 0.2 % (cuatro menos); en Reino Unido, de 0.8 % (dos menos); de 0.9 % en Francia (tres menos), y de 0.3 % en Alemania (una menos).
En el escenario peor, que la OCDE denomina de “dominó” si el brote gana en intensidad y se extiende ampliamente por la región de Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica, el batacazo de la economía mundial sería descomunal.
Las cifras de crecimiento global en este panorama se reducirían hasta el 1.5%, justo la mitad de lo proyectado antes de que estallara el virus. En este caso, economías como la de Japón y la zona euro podrían incluso entrar en recesión. No obstante, la OCDE sitúa la lejana recuperación en este caso en 2021, cuando prevé que la economía se anime hasta crecer al 3.3%, tres décimas más incluso de lo que proyectaba en noviembre. Eso sí, siempre y cuando “los efectos del brote de virus pierdan intensidad, como se asume”.
Italia sigue siendo el tercer foco de contagio mundial, por detrás de China y Corea del Sur, donde hay más de mil 700 casos confirmados y 41 fallecidos.

