Panamá y Costa Rica se encaminan a lograr una solución a la controversia comercial que lleva casi dos décadas y que se ha recrudecido luego de la pandemia con las trabas para que se puedan concretar exportaciones e importaciones de productos lácteos, cárnicos y algunas frutas de ambos países.
Ambos países exploran nuevas vías para intentar destrabar el comercio bilateral de productos lácteos, cárnicos y agrícolas. Un día después de la reunión entre sus ministros de Comercio, ambos gobiernos plantearon avanzar con los procesos de certificación sanitaria de las plantas exportadoras, mientras Costa Rica propuso que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) participe como tercero independiente y mediador en el proceso.
La ministra de Comercio Exterior de Costa Rica, Indiana Trejos, explicó que la propuesta entregada a inicios de agosto al ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Julio Moltó, incluye que Panamá identifique los productos que tiene interés en colocar en el mercado costarricense, para que sus solicitudes sean evaluadas.
“Dentro de la propuesta le planteamos a Panamá que nos indiquen cuáles son los productos de interés de exportación a Costa Rica y que [podamos] valorarlo de manera adecuada y de manera pronta”, señaló Trejos.
La iniciativa costarricense, agregó, contempla además la participación de un organismo internacional como mediador.
“La propuesta va más allá porque incluso establece la posibilidad de que un tercero independiente, en este caso propusimos la FAO, acompañe en ese proceso [...] para asegurar la mayor calidad en el proceso de análisis sanitario de los productos que indique Panamá”, afirmó Trejos quien asistió a una reunión regional de ministros de Centroamérica oganizada por el Banco Interamericano de Desarrollo.
Trejos sostuvo que uno de los objetivos es que las empresas de ambos países puedan finalmente completar las inspecciones y certificaciones que permanecen pendientes, lo que permitiría reactivar exportaciones en ambas direcciones.
“Las relaciones están bien, lo que estamos buscando es que estén todavía mejor y para eso sí necesitamos avanzar en estos temas comerciales que son muy importantes para ambos países”, dijo la ministra.
Panamá propone probar los mecanismos existentes
Por parte de Panamá, el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó planteó comenzar a utilizar los procedimientos sanitarios existentes antes de definir otros mecanismos.
El ministro anunció que pedirá a empresas panameñas cuyas plantas no cuentan actualmente con certificación costarricense que comiencen los trámites para intentar nuevamente ingresar a ese mercado.
“Voy a comenzar a pedirle a algunas plantas que no fueron certificadas que inicien su proceso de recertificación con Costa Rica y probemos el sistema”, indicó Moltó al ser abordado luego de asistir a la reunión del BID.
“Los sistemas existen, debemos probarlos y el que cumple con los requisitos del otro país debiese ser aprobado”, agregó.
El titular del MICI señaló que durante la reunión individual que sostuvo con la ministra Trejos, también se conversó sobre la posibilidad de comenzar a presentar formalmente las plantas ante las autoridades competentes de ambos países, de manera que las solicitudes puedan ir avanzando a medida que cumplan los requisitos establecidos.
“Yo creo que los mecanismos ya existen y eso también se conversó, de que comencemos a someter las plantas a las instituciones de ambas naciones y que si van pasando los trámites se vayan aprobando también”, explicó.
Moltó insistió en que cualquier salida debe garantizar condiciones equivalentes para los productores de ambos lados de la frontera. “Queremos una relación de mutuo beneficio en reciprocidad, que nuestros productores tengan iguales beneficios que los productores de Costa Rica, igual los industriales panameños y los industriales costarricenses”, afirmó.
Los planteamientos se producen después de la reunión celebrada el 11 de agosto en Panamá entre Moltó y Trejos, en la que se abordaron tanto las restricciones al transporte terrestre de carga como la controversia comercial que ambos países mantienen ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Moltó confirmó durante ese encuentro la recepción formal de la propuesta presentada por Costa Rica y aseguró que Panamá responderá por escrito. “Panamá la va a leer, la va a evaluar y le vamos a responder apropiadamente”, sostuvo.
No existe por ahora una fecha definida para la respuesta panameña ni para un nuevo encuentro. “No acordamos fecha para eso, lo que sí acordamos es que le vamos a responder a la brevedad posible”, señaló el ministro.
La propuesta de Costa Rica contempla dos vías paralelas para intentar resolver el conflicto. Una consiste en un memorando de entendimiento para tramitar solicitudes de exportación panameñas, proceso en el que ahora Trejos precisó que se propone a la FAO como acompañante independiente.
La otra plantea recurrir a un arbitraje bajo las reglas de la OMC para resolver la apelación presentada por Panamá contra el fallo que favoreció a Costa Rica.
La disputa se remonta a 2019, cuando Panamá restringió el ingreso de varios productos costarricenses, entre ellos piña, fresas, carnes y lácteos.
Costa Rica llevó el caso ante la OMC y obtuvo posteriormente un fallo favorable. Panamá apeló la decisión en febrero de 2025, pero el proceso permanece suspendido debido a que el Órgano de Apelación de la organización no está funcionando.
Trejos recordó precisamente que esa situación mantiene el caso sin una resolución definitiva. “Panamá pues apeló al vacío porque ese órgano no está vigente, no hay miembros en el órgano, entonces la apelación continúa pues en el aire”, señaló.
Mientras se evalúa la fórmula para resolver la controversia ante la OMC, ambos gobiernos parecen apostar por avanzar de manera paralela en las certificaciones sanitarias. De prosperar, ese mecanismo podría permitir que plantas panameñas comiencen a acceder al mercado costarricense y, al mismo tiempo, abrir espacio para atender las solicitudes pendientes de productos costarricenses en Panamá.


