El 25 y 26 de octubre pasado se llevó a cabo el Convención Nacional de Turismo, (Conatur) donde se dictaron conferencias magistrales, talleres con masiva participación y una asistencia total de más de 400 personas. Personalmente tuve la visión de participar para conocer nuevas conexiones y productos turísticos a nivel local.
Me llamó poderosamente la atención la participación masiva. Estoy seguro que se debió a que existe la esperanza por mejores días para el desarrollo del turismo en nuestro país. Todos estábamos en busca de noticias, la motivación y esperanza por mejores días.
Aproveché la oportunidad para conversar con personas que no conocía para saber sus impresiones del evento y fue grato recibir comentarios positivos sobre el contenido compartido, aunque nunca faltan los insatisfechos, pero creo que no se tomaron el tiempo de participar en todas las conferencias para analizar con profundidad el contenido compartido por los expertos.
Lo que sí puedo decir es que faltaron muchas empresas tour operadoras locales, hoteleros, aerolíneas locales y presiento que pensaron que allí no se iba a decir nada que ya no se supieran. Al final se perdieron de aprender conceptos nuevos y esto me deja un panorama sombrío porque el éxito de esta industria es el resultado de un trabajo conjunto del sector privado y el gobierno, ahora más que tratamos de recuperarnos del impacto de la pandemia respiratoria del coronavirus (covid-19).
Además de Conatur, quiero enviar un mensaje para reforzar la unidad del sector a través de las distintas cámaras de turismo a nivel nacional. Las cámaras de turismo son el vehículo generador de acciones en pro del desarrollo turístico del país. Cada capítulo debe trabajar con los gobiernos locales para mejorar el desarrollo de los distintos destinos a lo largo del país.
El sector privado no puede quedarse sentado a esperar que nuestros negocios caminen con el éxito esperado, si nos aislamos y decidimos no trabajar en equipo. El no participar en Conatur refleja eso y manda el mensaje de poca unidad.
La Cámara de Turismo de Panamá trabaja para mejorar el panorama de la industria y debemos apoyarla cuando haga solicitudes al Gobierno.
Hay mucho trabajo por hacer, hay que dejar la crítica e involucrarse para ser parte del desarrollo. Si nos sumamos al desarrollo seremos más manos para empujar la creatividad y las acciones necesarias para resolver los obstáculos que dañan nuestra imagen como la basura, falta de agua potable, acceso a internet y no menos importante concienciar a la población de la importancia del turismo. Más que nunca debemos apostar por la capacitación de todos aquellos que tienen contacto con los turistas.
El camino para regresar al turismo panameño a sus mejores días no es fácil, pero debemos unirnos para lograr ese objetivo y debemos creer que podemos lograrlo porque tenemos todo para destacar en el panorama internacional y hay empresas que están apostando por Panamá.
Esta semana La Prensa reportó que habíamos recuperado el 93% de las conexiones que tenía el país antes de la pandemia. Este mes comenzaron a llegar los vuelos desde Canadá. Hay que identificar los productos que están buscando los visitantes para llenar sus expectativas y lograr que nos recomienden. Debemos apoyar a las empresas turísticas locales para que cuenten con la información que facilite su trabajo para captar a más clientes. Al final gana el país.
El autor es operador de turismo receptivo.
