La Organización Mundial de la Salud recomienda bajar el nivel de azúcar a menos del 10% de las calorías diarias consumidas.

Para reducir el consumo elevado se debe evitar el azúcar refinada como las sodas y otras bebidas como el té frío de cualquier sabor, polvos y jugos envasados, según especialistas en nutrición.
Algunos ejemplos de este consumo: en un vaso de soda de 240 mililitros se consumen 37 gramos de azúcar (unas 9 cucharaditas). Y si prefiere un vaso de té frío son 240 mililitros, es decir, 35 gramos de azúcar, equivalente a unas 8 cucharaditas. El objetivo de estas recomendaciones es reducir los índices de sobrepeso y obesidad en el mundo y, por extensión, la incidencia de enfermedades como las dolencias cardiovasculares, la hepatitis o los ataques cerebrales, entre otros, resaltan los expertos.
Algunos ejemplos de este consumo: en un vaso de soda de 240 mililitros se consumen 37 gramos de azúcar (unas 9 cucharaditas). Y si prefiere un vaso de té frío son 240 mililitros, es decir, 35 gramos de azúcar, equivalente a unas 8 cucharaditas.
Algunos ejemplos de este consumo: en un vaso de soda de 240 mililitros se consumen 37 gramos de azúcar (unas 9 cucharaditas). Y si prefiere un vaso de té frío son 240 mililitros, es decir, 35 gramos de azúcar, equivalente a unas 8 cucharaditas.
El objetivo de estas recomendaciones es reducir los índices de sobrepeso y obesidad en el mundo y, por extensión, la incidencia de enfermedades como las dolencias cardiovasculares, la hepatitis o los ataques cerebrales, entre otros, resaltan los expertos.
El objetivo de estas recomendaciones es reducir los índices de sobrepeso y obesidad en el mundo y, por extensión, la incidencia de enfermedades como las dolencias cardiovasculares, la hepatitis o los ataques cerebrales, entre otros, resaltan los expertos.