La falta de experiencia, las pocas opciones en el área que estudian, la escasez de vacantes y un mercado saturado son algunos de los principales obstáculos que perciben los jóvenes para encontrar empleo.
El diario La Prensa preguntó a un grupo de jóvenes estudiantes que transitaban por la Terminal de Albrook qué les preocupaba al momento de conseguir trabajo. La mayoría coincidió en que muchas de las vacantes disponibles exigen varios años de experiencia.
Rachel Bernal, quien cursa la licenciatura en Educación Preescolar, manifestó que el campo laboral es difícil, hay pocas oportunidades y algunos puestos están ocupados por personas jubiladas que deberían dar paso a las nuevas generaciones.
Otros consideran que el mercado laboral está saturado porque los jubilados continúan ocupando plazas que podrían ser para jóvenes.
A algunos les preocupa no tener contactos y creen que para conseguir un buen empleo es necesario tener “palanca”.
“Es más fácil que contraten a un conocido... El mercado laboral está muy complicado”, opina Sebastián Flores.
La mayoría coincide en que se requiere experiencia acreditada, pero es difícil conseguirla sin una primera oportunidad.
“Las empresas buscan personas con experiencia y no se arriesgan con las nuevas generaciones... es difícil conseguirlo”, planteó Johan Torres.
Paultet García, quien estudia Fisioterapia, pide a las empresas que den una oportunidad a los jóvenes para iniciar y adquirir experiencia.
La misma situación la percibe Lía De León, estudiante de Artes Visuales, quien señala que es complicado conseguir incluso empleos de medio tiempo para empezar.
Como reflejan las cifras, la preocupación de los jóvenes no es aislada: más de 113 mil no tienen empleo formal, el 54% trabaja en la informalidad y solo una minoría accede a puestos bien remunerados. A pesar de la inversión en educación y los programas existentes, la falta de oportunidades, la exigencia de experiencia y un mercado saturado siguen marcando el inicio profesional de toda una generación.
