Un escenario de calor extremo y una marcada reducción de las lluvias predominarán en Panamá durante el segundo semestre de este 2026, lo que pone en alerta al sector agropecuario.
Así lo confirmó la directora del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), Luz Graciela de Calzadilla, durante un informe técnico presentado ante el Consejo de Gabinete.
La funcionaria alertó que, de acuerdo con los modelos internacionales del fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), existe una probabilidad superior al 95% de que estas condiciones secas y cálidas se extiendan de forma ininterrumpida desde julio hasta el mes de diciembre.
Elevación de sensación térmica a niveles sofocantes
El pronóstico inmediato del IMHPA revela que entre el mes de julio y principios de agosto se registrarán periodos secos prolongados y un aumento directo en las temperaturas del aire de entre 1 y 3 grados centígrados.
Esta anomalía térmica, combinada con la humedad relativa del entorno, provocará una elevación de la sensación térmica a niveles sofocantes para la población.
Las autoridades meteorológicas explicaron que el evento, declarado formalmente por el IMHPA el 12 de mayo y por la NOAA el 12 de junio, avanza en un proceso de maduración que lo catalogará como un Niño “muy fuerte” de cara al último trimestre del año.
De forma paralela al incremento en los termómetros, el país enfrentará un déficit de lluvias a nivel nacional con reducciones drásticas de hasta el 55% en los acumulados de agua, afectando con mayor severidad a la vertiente del Pacífico.
En el Caribe seguirá lloviendo
Sin embargo, la institución meteorológica aclaró que la vertiente del Caribe presentará un comportamiento completamente distinto, mostrando una tendencia hacia la normalidad climática, por lo que se espera que en esta franja del norte del país continúe lloviendo de manera regular conforme a sus promedios históricos.
Incluso en el mes de diciembre, cuando se proyecta una ausencia casi total de precipitaciones en el Pacífico, el Caribe se mantendrá como la excepción donde los aguaceros persistirán de forma habitual.
La zona que estará más golpeada por déficit de lluvias
La región del Arco Seco, que abarca el sur de Veraguas, Herrera, Los Santos y el sur de Coclé, será la zona más golpeada debido a que su promedio histórico de lluvias ya es el más bajo del territorio. Para dimensionar la magnitud del evento, los análisis del IMHPA identificaron a los años 1997, 2002 y 2023 como periodos análogos, los cuales mostraron un comportamiento idéntico en el primer semestre antes de desencadenar sequías profundas.
Ante la contundencia de estas proyecciones, el informe presentado al Ejecutivo busca que los diferentes sectores socioeconómicos tomen medidas de mitigación urgentes frente al desabastecimiento hídrico.

El IMHPA enfatizó que, aunque su rol es estrictamente informativo, el sector agropecuario debe acelerar la ejecución de planes de contingencia como la cosecha de agua en reservorios y el almacenamiento preventivo de forraje.
Estas acciones resultan vitales para proteger la ganadería de carne y los cultivos de arroz ante los efectos globales de este fenómeno, caracterizado por generar calor extremo y alterar el clima del planeta.
