Un equipo de al menos 12 científicos y especialistas del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) se encuentra esta semana inspeccionando las instalaciones de Cobre Panamá, en Donoso, provincia de Colón, como parte de la vigilancia ambiental que mantiene el Estado sobre el proyecto minero cerrado desde finales de 2023.
La información fue dada a conocer por el despacho del ministro Juan Carlos Navarro, al detallar que se trata de biólogos, geólogos, químicos e ingenieros que están realizando nuevas mediciones y toma de muestras para evaluar la calidad del agua, el suelo y el aire, además del estado de los ríos y otros ecosistemas ubicados alrededor de la mina.
La fiscalización coincide con los resultados de la auditoría integral realizada al proyecto, que identificó la falta de cumplimiento en temas de reforestación, restauración ecológica y manejo ambiental.
El Ministerio de Ambiente precisó que uno de los principales puntos está relacionado con las obligaciones de reforestación y compensación que debe acatar la mina. Según el ministerio, permanecen bajo seguimiento 7,375 hectáreas fuera de la huella del proyecto y otras 3,100 hectáreas dentro de ella, sobre las cuales se exige el cumplimiento mediante reforestación o compensación monetaria, sujeto a la conformidad técnica de la institución.
El pasado mes de julio el ministro Navarro explicó que el proyecto contemplaba la intervención de solo 2,100 hectáreas, pero se intervinieron más de 332 hectáreas adicionales. Detalló que el exceso en las áreas afectadas representó 15.8% sobre el límite permitido.

Navarro alertó que los incumplimientos en reforestación se ubican entre 40.7% y 45.7%, dependiendo del área.
Por otra parte, el ministerio de Ambiente indica que la mina requiere demostrar la efectividad de las medidas para controlar la erosión y los sedimentos, preservar la calidad del agua, recuperar ecosistemas acuáticos, restaurar hábitats y establecer corredores funcionales para la fauna.
A la lista se suman asuntos históricos que continúan bajo seguimiento, entre ellos drenaje ácido, erosión, disposición de llantas, conducción de relaves, descargas, reutilización de aguas tratadas y capacidad de las pozas de aguas de contacto. Algunos de estos casos ya han sido objeto de procesos administrativos y sanciones, pero el ministerio señala que todavía deben demostrar una corrección efectiva.
“No basta con que la mina esté cerrada. Nuestra obligación es estar ahí, con ciencia y con rigor, verificando cada compromiso y exigiendo que se corrija lo que haga falta”, señaló el ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro.

Aclaró que la vigilancia no comenzó con la entrega de la auditoría. Asegurpo que desde 2024, la Dirección de Verificación del Desempeño Ambiental (Diveda) mantiene supervisión en el complejo y ha preparado más de una docena de informes técnicos de fiscalización y monitoreo ambiental.
Este sábado se consultó a Cobre Panamá sobre las inspecciones del Ministerio de Ambiente, pero indicaron que son visitas rutinarias y no tienen nada que agregar.
La empresa ha sostenido en el pasado que ha avanzado en el cumplimiento de sus obligaciones de reforestación. First Quantum Minerals informó en 2023 que Cobre Panamá tenía un compromiso de reforestar 11,175 hectáreas y que había completado alrededor de 4,200 hectáreas en distintas zonas del país. En su reporte ambiental de ese año, la compañía elevó a 4,681 hectáreas la superficie reforestada fuera de la concesión minera.
Recientemente se conoció que este mes la empresa tiene previsto exportar parte del cobre procesado a partir del material que había quedado expuesto y almacenado en el proyecto. La información la dio Tristan Pascall, presidente ejecutivo de First Quantum Minerals, empresa matriz de Cobre Panamá, durante la presentación del informe por los resultados del segundo trimestre de 2026.

En el reporte la empresa recordó que el Gobierno autorizó el 7 de abril de 2026 la remoción, procesamiento y exportación del mineral almacenado en Cobre Panamá. Por lo que en mayo puso en marcha el primero de tres circuitos de molienda y comenzó a producir concentrado de cobre.
Durante el segundo trimestre la empresa indicó que procesó 2.1 millones de toneladas de mineral y produjo 3,216 toneladas de cobre, y estima que quedan 38 millones de toneladas almacenadas, con unas 70,000 toneladas de cobre recuperable.
Hasta ahora la Comisión de Alto nivel integrada por los despachos de Comercio e Industrias, Ambiente y Economía y Finanzas, ha señalado que presentará una propuesta al presidente de la República sobre el destino de la mina antes que finalice el año.
Entretanto, grupos ambientalistas han alertado sobre las falencias de la auditoría y han solicitado que se exiga el cumplimiento de todos los compromisos y no se acepte dicho informe por fallas técnicas y de verificación.


